La agricultura intensiva en Almería está marcada por la vasta red de invernaderos que cubren gran parte de la provincia, proporcionando un alto nivel de productividad agrícola. Ahora, la innovación propone que estos invernaderos no solo produzcan alimentos, sino también electricidad.
Con más de 35,000 hectáreas dedicadas a cultivos de tomates, pimientos, calabacines, berenjenas y pepinos durante todo el año, estas áreas reciben más de 3,000 horas de sol anuales, convirtiéndose en un espacio idóneo para la innovación agrícola. En este contexto, surge el proyecto "Dynamic AquaSave", desarrollado por la Universidad de Almería junto a Barre Invernaderos y socios tecnológicos, para integrar energía solar en la producción agrícola a través de invernaderos agrivoltaicos.
El concepto busca combinar agricultura y energía solar, generando electricidad como un producto agrícola adicional. Los invernaderos equipados con paneles solares transparentes o semitransparentes en sus cubiertas protegen los cultivos al tiempo que generan energía. El objetivo es optimizar el uso del agua, el microclima y la producción eléctrica.
Diego Luis Valera, catedrático de Ingeniería en la UAL, señala que "es un proyecto pionero porque integra, en un mismo sistema, generación fotovoltaica y sombreo dinámico gobernado por algoritmos, algo que hoy no está disponible comercialmente". El invernadero agrivoltaico utiliza paneles solares orientables como un "sombreo activo", donde un algoritmo de control ajusta su posición según condiciones meteorológicas y ambientales, ahorrando hasta un 30% en agua.
El proyecto, iniciado el año pasado, comenzará su fase experimental en otoño. En tanto, la inteligencia artificial aplicada al campo permite estimar fechas y rendimientos de cosecha con precisión, optimizando el uso de agua y nutrientes. Esto se logra mediante sensores y algoritmos de aprendizaje automático.
Paralelamente, se investiga la optimización del microclima mediante sistemas pasivos de bajo coste, como parte de las estrategias para reducir la dependencia de insumos y reforzar la sostenibilidad agrícola. Almería, que concentra el 83% de los invernaderos en Andalucía, continúa avanzando en tecnología y sostenibilidad, destacando su uso de energía solar para gestión del agua.
Estos esfuerzos facilitan el relevo generacional en la agricultura, haciéndola atractiva para los jóvenes a través de la integración de tecnología avanzada y la colaboración entre universidades, empresas y la comunidad, asegurando así una agricultura productiva y limpia. Valera enfatiza la importancia de reconocer a la agricultura como un motor de progreso que cuida los recursos naturales y la biodiversidad.
Fuente: diariodealmeria.es