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Desarrollan en México un biofertilizante con bacterias y tierras raras

Investigadores de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), liderados por el Dr. Miguel Beltrán García, han desarrollado un proyecto en el marco de la convocatoria FODECIJAL 2023. Este se centra en mitigar el impacto ambiental de la agricultura en Jalisco, utilizando bacterias endófitas y tierras raras como componentes bioactivos para mejorar cultivos estratégicos como agave, maíz, plátano y fresa.

Las tierras raras, como el lantano y cerio, son conocidas por su aplicación en la industria tecnológica, pero ahora se consideran bioestimulantes en la agricultura, capaces de favorecer la adaptación de las plantas al estrés abiótico. El proyecto comenzó en 2019 con el propósito de enfrentar retos como el cambio climático y la sobreutilización de fertilizantes químicos, principales emisores de gases de efecto invernadero.

La iniciativa muestra que las bacterias endófitas pueden interactuar con microdosis de tierras raras, mejorando el crecimiento vegetal y permitiendo una reducción en el uso de fertilizantes químicos. Esto activa componentes moleculares que influyen en el metabolismo vegetal y promueven la actividad de microorganismos beneficiosos, protegiendo a las plantas del estrés.

Un descubrimiento clave fue la "Bioestimulación redox", que implica la activación de genes relacionados con el transporte de calcio, regulación del estado redox celular y producción de moléculas antioxidantes en las raíces. Estos compuestos no solo fortalecen las plantas frente al estrés, sino que también estimulan a las bacterias endófitas y atraen microorganismos beneficiosos del suelo. Además, se ha solicitado una patente para proteger contra patógenos como Neopestalptiopsis y Fusarium en el cultivo de fresa.

La fase experimental del proyecto se desarrolló en invernaderos, con el objetivo de incrementar el índice de madurez tecnológica de nivel 3 a 5, en colaboración con instituciones como el CIVAT en Ciudad Guzmán y la Universidad de São Paulo en Brasil.

El proyecto propone la creación de bioinsumos de valor tecnológico que disminuyan la dependencia de químicos y sean viables para aplicación en el campo y la industria local, buscando impulsar una agricultura más moderna y sostenible. Los resultados contribuyen a la soberanía alimentaria, la mitigación del cambio climático y fomentan una agroindustria innovadora, alineada con la visión de una agricultura verde en Jalisco.

Fuente:efe.com