Productores de pepino en Paraguay denuncian la falta de trazabilidad en el mercado, advirtiendo que esta situación facilita el ingreso de pepinos de contrabando sin control, perjudicando las ventas nacionales. Los agricultores enfrentan dificultades para vender su producción debido a un mercado saturado.
El pepino, un cultivo que requiere invernaderos y tiene altos costos de producción, necesita venderse entre G. 9,000 a G. 10,000 por kilo en finca para ser rentable. Abel Brítez, presidente del Consejo Nacional de Productores Frutihortícolas del Paraguay, indicó que los productores solían vender directamente a comerciantes, pero últimamente, "las góndolas de los supermercados están llenas". Aunque hay demanda, cuestiona la eficacia de la Dirección de Comercialización del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
Ernesto Sotelo, director de Comercialización del MAG, sostiene que el pepino se está vendiendo a buen precio, alrededor de G. 140,000 por caja de 20 kilos, ofreciendo una rentabilidad favorable. Sotelo niega la existencia de contrabando, afirmando que toda la producción proviene de fuentes nacionales y que la cosecha de Caaguazú está encontrando mercado.
En agosto, se comercializaron 100,000 kilos de pepino, lo que representa el consumo mensual del país. Sin embargo, los productores reclaman que la falta de controles propicia la entrada ilegal de productos, exigiendo a las autoridades mecanismos efectivos de trazabilidad para proteger la producción nacional.
Fuente: abc.com.py