La tensión entre Estados Unidos y México escaló esta semana. Washington advirtió que impondrá un nuevo arancel del 5% a productos mexicanos si México no entrega al menos 200,000 acres-pie de agua a Texas antes del 31 de diciembre, conforme al Tratado de Aguas de 1944. La cifra equivale a unos 246 millones de metros cúbicos.
El presidente estadounidense Donald Trump señaló que México tiene una deuda acumulada de 800,000 acres-pie (aproximadamente 988 millones de m³) de los ríos Colorado y Bravo (Río Grande). Según Trump, la retención de agua está afectando la producción agrícola y ganadera en Texas. "México continúa violando nuestro Tratado de Aguas, y esta violación está dañando seriamente nuestros CULTIVOS Y GANADO DE TEXAS", escribió. "Mientras más tarde México en liberar el agua, más sufren nuestros agricultores."
Si se impone, el arancel elevaría de 25% a 30% los derechos sobre importaciones mexicanas no cubiertas por el USMCA. Los gravámenes existentes sobre autos, autopartes, acero y aluminio permanecerían sin cambios.
El conflicto se ha prolongado en medio de una sequía. El gobierno estadounidense emitió advertencias similares este año, argumentando que México entregó menos del 30% del volumen requerido durante el ciclo quinquenal que terminó en octubre. Claudia Sheinbaum, presidenta mexicana, señaló en abril que México ha propuesto soluciones y recordó la sequía de tres años que limita la disponibilidad de agua. "México ha cumplido en la medida en que el agua ha estado disponible", indicó.
El Tratado de 1944 estipula que México debe entregar un promedio de 350,000 acres-pie por año (unos 432 millones de m³), calculado sobre un ciclo de cinco años. El recurso se almacena en los embalses binacionales de Amistad y Falcón en el Río Grande.
La escasez de agua impacta a los agricultores de Texas. Dante Galeazzi, de la Texas International Produce Association, explicó que los productores del Valle del Río Grande deben modificar sus decisiones de siembra debido a la falta de agua. La restricción limita la siembra de cultivos que requieren riegos precisos como el apio, el brócoli, la coliflor, y frutas y verduras premium.
"Los productores no pueden sembrar lo que quieren ni cuando quieren. Deben cambiar su mezcla de cultivos", advirtió Galeazzi. La sequía y las presiones políticas del ciclo en cierre impulsan la discusión, y las negociaciones continuarán con el paso del tiempo.
Fuente: agrolatam.com