El cambio climático ya no es una proyección futura para la horticultura bajo invernadero, sino una realidad cotidiana que condiciona costes, rendimientos y decisiones agronómicas. Aumentos sostenidos de la temperatura media, mayor frecuencia de episodios extremos de altas y bajas temperaturas y una disponibilidad cada vez más limitada de recursos como el agua o la energía están obligando al sector a replantear sus modelos productivos. En este contexto nace LIFE-ACCLIMATE, un proyecto europeo que busca dotar a los productores de herramientas tecnológicas avanzadas para aumentar la productividad, reducir el uso de recursos y el impacto de las plagas y todo en un marco de producción sostenible.
"LIFE-ACCLIMATE parte de una idea muy clara: el agricultor necesita información precisa y localizada para poder tomar decisiones correctas dentro del invernadero", explica Óscar Rey, de la Asociación Innovalia, y responsable técnico del proyecto. La iniciativa, financiada por el programa LIFE de la Unión Europea, arrancó en septiembre de 2024 y se extenderá hasta el verano de 2028, con una duración total de 47 meses. El consorcio está formado por once socios españoles y cuenta con un presupuesto cercano a los 4,5 millones de euros, de los cuales alrededor de 2,7 millones proceden de financiación comunitaria.
© LIFE-ACCLIMATE
El proyecto está liderado por la Universidad de Almería, con la colaboración de la Asociación Innovalia como responsable técnico del mismo y coordinador de los demostradores, como indica Óscar Rey, "Desde la Asociación Innovalia, en el momento de plantear este proyecto, teníamos claro que contar con la Universidad de Almería era un aspecto clave, por su experiencia en el ámbito de la investigación en la Horticultura y la relevancia de la región en el sector en que se desarrolla el proyecto".
El rol de la Robótica y la Inteligencia Artificial en LIFE-ACCLIMATE
Uno de los pilares de LIFE-ACCLIMATE es modificar el enfoque tradicional de gestión climática y de fertirrigación en los invernaderos. "En muchos casos se sigue trabajando con un volumen de datos muy limitado que no permite conocer con detalle lo que está sucediendo dentro del invernadero. La falta de datos e información detallada impide generar recomendaciones sobre como optimizar los procesos de control de clima, de riego y de gestión de plagas y enfermedades" señala Rey. "Las condiciones dentro de un invernadero no son homogéneas y esa falta de información conduce a una mala gestión en el uso de recursos claves".
"La propuesta del proyecto pasa por capturar información de alta resolución espacial mediante robots terrestres y aéreos equipados con sensores y cámaras. Estos dispositivos recorren el invernadero y generan datos e imágenes que, tras ser procesados con modelos de inteligencia artificial, permiten identificar qué zonas presentan deficiencias de productividad, dónde es necesario concentrar las actividades de gestión de plagas y enfermedades, y cuáles son las estimaciones de consumo de agua, energía y fertilizantes asociados al control de los sistemas de clima y fertirrigación"
"No se trata solo de detectar un problema, sino de entender por qué ocurre y actuar de forma precisa", apunta Rey. En lugar de tratamientos generalizados y medidas aplicadas de forma global en el invernadero, LIFE-ACCLIMATE apuesta por intervenciones localizadas y a medida de lo que cada zona dentro del invernadero necesita, priorizando además en lo referente a la gestión de plagas y enfermedades el uso de biopesticidas y fauna auxiliar frente a productos químicos convencionales.
Un sistema de apoyo a la decisión con impacto económico y ambiental
Toda la información generada se integra en un sistema de apoyo a la toma de decisiones (DSS, por sus siglas en inglés) que ofrece al agricultor una visión completa de lo que sucede en su explotación. El sistema no solo analiza el estado del cultivo, sino que también relaciona cada decisión con su impacto en el consumo de recursos tanto a nivel de control de clima y riego, productividad e impacto de las plagas y enfermedades.
© LIFE-ACCLIMATE"El concepto de sostenibilidad solo funciona si es compatible con la rentabilidad", afirma Rey. "El DSS permite al productor saber qué implica cada acción en términos de coste y de impacto ambiental, y encontrar el equilibrio óptimo entre productividad y uso eficiente de recursos".
Esta aproximación cobra especial relevancia en un escenario de aumento de temperaturas, especialmente en las estaciones calidad. Según los análisis manejados por el proyecto, en la última década las temperaturas máximas estivales en algunas zonas del sureste peninsular han aumentado entre 0,5 y 0,7 °C de media por década. "Pueden parecer magnitudes poco significativas, pero en el contexto de un invernadero ese aumento se amplifica y tiene consecuencias directas sobre el estrés del cultivo y la proliferación de plagas", advierte Rey.
Por otro lado, mientras que el uso de calefacción en los invernaderos del norte de España ha sido tradicionalmente una práctica habitual, hoy representa un reto creciente debido al alto coste energético y al aumento progresivo de las temperaturas estivales. "En el norte, el uso de calefacción puede llegar a ser insostenible, y además el cambio climático está generando veranos más cálidos que favorecen la proliferación de plagas y enfermedades, elevan las necesidades de agua y nutrientes, y afectan directamente a la rentabilidad del proceso de producción", señala el responsable del proyecto LIFE-ACCLIMATE.
En el sur, por su parte, el desafío principal es la refrigeración. "En el futuro será inevitable recurrir a sistemas de refrigeración en zonas como Almería, pero no pueden funcionar de forma continua", advierte. "El coste energético sería inasumible. Por eso, la clave está en saber cuándo y cómo activarlos de forma eficiente".
El proyecto también aborda esta problemática, ofreciendo herramientas para optimizar el uso de calefacción en climas fríos y de refrigeración en climas cálidos, siempre con el objetivo de mantener las condiciones óptimas para el cultivo sin comprometer la viabilidad económica de la explotación.
Diferentes contextos climáticos pero iguales desafíos
Para validar sus soluciones en condiciones reales, LIFE-ACCLIMATE cuenta con tres invernaderos donde se desarrollarán las actividades de demostración. Dos de ellos se encuentran en la provincia de Almería: uno en las instalaciones de la Universidad de Almería y otro en la finca experimental Las Palmerillas de la Fundación Cajamar, en El Ejido. El tercero está situado en Munguía, en Vizcaya, y es gestionado por la cooperativa agrícola Garaia.
"Era fundamental probar la tecnología en contextos climáticos muy diferentes", señala Rey. "El sur de España es uno de los territorios más afectados por el aumento de temperaturas y la escasez de agua, pero el norte también está experimentando cambios significativos".
"Durante el primer año del proyecto, el trabajo se ha centrado en adaptar los robots y los modelos de inteligencia artificial al entorno de los demostradores. El uso de drones y robots terrestres en espacios cerrados, como es un invernadero con pasillos estrechos y múltiples obstáculos, es un reto tecnológico importante. Hemos dedicado mucho esfuerzo a esa fase de preparación", explica Rey. "A partir de 2026 comenzarán las demostraciones en campo y la generación de datos que permitirán entrenar los algoritmos y ofrecer las primeras recomendaciones operativas a los productores".
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Mirando al futuro de la horticultura bajo invernadero
Más allá de los resultados técnicos, LIFE-ACCLIMATE plantea una reflexión de fondo sobre el futuro de la producción hortícola en Europa. "Si el cambio climático sigue avanzando, es posible que algunos polos productivos se desplacen hacia zonas con climas más templados", apunta Rey. "En ese sentido, los ensayos en el norte de España permitirán evaluar el potencial de nuevas áreas productivas bajo invernadero, aprovechando temperaturas no tan extremas y disponibilidad de luz".
"Lo que buscamos es anticiparnos", concluye, "y dar al agricultor herramientas para adaptarse y para no reaccionar tarde. Porque producir más con menos recursos ya no es una opción, es una necesidad".
Para más información:
LIFE-ACCLIMATE
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www.life-acclimate.eu