El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la firma de un decreto para reclasificar el cannabis, sacándolo del grupo de sustancias "peligrosas" y situándolo junto a la codeína, ketamina y ciertos esteroides. Esta decisión no implica la legalización recreativa pero facilita la investigación médica de la planta, anteriormente ilegal a nivel federal.
Trump hizo el anuncio en el Despacho Oval, rodeado de pacientes, un militar retirado, médicos y emprendedores de la industria del cannabis, afirmando que "mucha gente" le pedía que lo hiciera, "gente que lleva décadas sufriendo un gran dolor".

La medida beneficiará a enfermos con "dolencias incurables, cánceres agresivos, convulsiones, trastornos neurológicos", además de veteranos y personas mayores con problemas médicos crónicos que afectan su calidad de vida.
Durante su campaña, Trump ya consideró la reclasificación del cannabis. Confirmó en agosto que evaluaba el cambio y en septiembre sugirió que Medicare cubriera productos de CBD, derivados no psicoactivos de la planta.
El doctor Mehmet Oz, responsable de Medicare y Medicaid, comentó que Trump le pidió preparar el camino para esta decisión, y anunció que "los ancianos tendrán acceso a esos canabinoides, porque no son adictivos".
El expresidente Joe Biden también trabajó en la reclasificación y avanzó en la despenalización de su posesión. Encuestas como las de Gallup muestran que un 68% de los estadounidenses respaldan el cambio, una tendencia que ha aumentado desde 2005 (35%).
Dos docenas de estados y Washington D.C. ya han legalizado o dejado en un limbo legal el uso recreativo. El cambio al Schedule III tampoco despenaliza totalmente su uso, pero permite suavizar la aplicación de la ley, aliviando la carga fiscal y restricciones bancarias federales para las empresas del sector.
El proceso podría completarse hacia el próximo verano, según la DEA. Mientras tanto, más de 20 senadores republicanos instaron a Trump a mantener el cannabis como droga de la Lista I, alegando que todavía es peligrosa y su cambio de clasificación podría "socavar sus importantes esfuerzos para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande". Argumentaron además efectos negativos en salud, seguridad vial y laboral.
Fuente: elpais.com