En un contexto marcado por recursos limitados e incertidumbres, la alta tecnología se integra en la horticultura española para optimizar la eficiencia y sostenibilidad. Según el catedrático Diego Luis Valera Martínez de la Universidad de Almería, aunque la inteligencia artificial (IA) no sustituye al agricultor, "lo empodera". En su presentación "Inteligencia Artificial al Servicio de la Agricultura Mediterránea", subraya cómo la IA se está convirtiendo en parte de las prácticas agrícolas cotidianas.
En la región mediterránea, de las 235.000 hectáreas utilizadas para la agricultura, Almería aporta más de 35.000 bajo producción controlada. Este enfoque almeriense se caracteriza por su adaptabilidad, combinando condiciones ambientales con tecnología digital para mejorar las decisiones agronómicas y el uso de recursos. Dentro de este contexto, innovaciones como la de GrodiTech se destacan. Esta empresa mexicana desarrolla soluciones en robótica y visión artificial para optimizar invernaderos. Su robot autónomo, Vega, utiliza un sistema de raíles para recolectar datos en tiempo real.
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Adicionalmente, organizaciones como Andalucía Agrotech y Agrocomponentes (ACOM) abogan por un enfoque integral, entre control bioclimático y eficiencia energética. Empresas como Invernadero Inteligente también están adoptando esta tendencia, presentando un sistema de sensorización que ofrece monitorización remota y control mediante más de treinta alarmas configurables. Esto permite a los productores tener un control minucioso de los cultivos.
Sin embargo, no todo es positivo en la introducción de la tecnología; el aumento de los ciberataques representa un desafío. La ciberresiliencia se está integrando en las comunidades agrícolas a través de protocolos y capacitaciones. En Almería, la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (Coexphal) ha comenzado la primera Comunidad IT del sector para asegurar la seguridad informática ante potenciales riesgos.
A medida que la digitalización avanza en el medio rural, la "brecha digital que limita a las mujeres rurales" se hace más evidente, como señaló Gissélle Falcón Haro de Siete Agromarketing. Según ella, solo el 60% de las mujeres rurales posee habilidades digitales básicas comparado con el 80% en áreas urbanas, a pesar de que el 34% del talento en ingeniería agraria ya es femenino.
Esta transformación digital está remodelando la agricultura, adaptando el conocimiento y la tecnología a las exigencias del mercado moderno. Con el uso de plataformas de optimización basadas en IA, como las ofrecidas por Hexafarm, se está redefiniendo la gestión del cultivo, asegurando una producción más uniforme y predecible.
Fuente: www.larazon.es