Las semillas de calabaza se han convertido en el foco de malestar entre los productores de la región de Poitou-Charentes, en Francia, después de que la empresa Léa Nature quedara en el centro de una polémica por el origen de algunos de sus suministros.
La movilización fue impulsada por varias organizaciones de agricultores y su objetivo era comprobar el origen de los productos transportados, así descubrieron que en uno de los camiones destinados a Léa Nature se encontraban 18 toneladas de semillas de calabaza ecológicas procedentes de China.
© Romiri77 | Dreamstime
El hallazgo generó indignación entre los productores, que afirmaron haber convocado una movilización para denunciar la llegada de productos desde otros continentes. Según los agricultores, también se identificaron semillas de chía, lino y lentejas importadas de Japón, lo que reforzó su malestar por la competencia de productos extranjeros.
Diálogo y tensiones
El director de compras de Léa Nature, Mickaël Labbé, explicó que las semillas de calabaza solo representan el 0,3 % de su volumen total de adquisiciones, una justificación que los productores consideraron insuficiente. Mientras se pide a los agricultores locales reducir superficies de cultivo, la importación de productos foráneos genera un gran descontento.
Desde Léa Nature propusieron un intercambio con organizaciones agrarias, agricultores y cooperativas para ofrecer mayor transparencia sobre el origen de sus ingredientes. Su presidente y fundador, Charles Kloboukoff, indicó que buscaban reabrir el diálogo y aclarar diversos puntos relacionados con sus abastecimientos.
Fuente: as.com