"Muchos residuos de la agricultura noruega tienen actualmente poco valor. Tenemos que hacer algo al respecto, por ejemplo, utilizar estas materias primas sobrantes en envases", afirma la investigadora de SINTEF Hanne Dalsvåg.
Dalsvåg lidera el proyecto Agriwaste, que está cartografiando el potencial de producir envases a partir de materias primas residuales procedentes de la agricultura noruega. Junto a su colega Theresa Rücker, trabaja con varios otros investigadores en el proyecto.
"Este es el camino a seguir. Hablamos tanto de reducir el sobreconsumo de plástico como de obtener el máximo valor de lo que producimos", señala Rücker.
Encontrar formas de aumentar el valor de las materias primas residuales de la agricultura —incluido su uso en envases— es una tendencia actual en Europa. "Están ocurriendo muchas cosas en este campo en todo el mundo, pero para nosotros también es importante analizar las posibilidades desde una perspectiva noruega. El objetivo es que la creación de valor tenga lugar en Noruega, lo que requiere mapear las materias primas".
Muchos residuos podrían aumentar su valor
Muchos residuos de cultivos agrícolas no tienen hoy un valor elevado, desde restos vegetales hasta lana y hierba. Además, grandes cantidades de hortalizas clasificadas con forma o color incorrectos se convierten en subproductos y no llegan al mercado.
Que la mayor parte posible de estos productos se destine a alimentación u otros usos de alto valor es altamente deseable. Por ello, es importante analizar opciones para reutilizar aquellos recursos agrícolas que no pueden emplearse en esos fines preferentes, también denominados residuos agrícolas (agriwaste).
El proyecto piloto se solapa con varios otros proyectos de SINTEF, entre ellos el desarrollo de prototipos de envases alimentarios fabricados con fibra de corteza, en colaboración con la Universidad de Dresde.
"En este proyecto estudiamos qué tipos de residuos existen en la agricultura noruega y dónde se encuentra el mayor potencial, tanto en términos de las propiedades de la materia prima como del tipo de tecnología de producción más relevante", señala Rücker.
"El plástico es un material barato, flexible y robusto, adecuado para muchos usos. Por eso es importante determinar si un material de envasado fabricado a partir de residuos agrícolas puede ser una alternativa adecuada y sostenible, y para qué aplicaciones".
Fuente: sintef.no