En España, la venta de flores se está desplazando hacia nuevas ubicaciones como gasolineras, supermercados, estancos y fruterías. Este fenómeno genera inquietud entre los floristas tradicionales, quienes ven amenazada su profesión. El incremento de la oferta de ramos a bajo coste impacta en el negocio local de floristerías, especialmente en Vigo.
Los floristas indican que los ramos preparados a menudo provienen de empresas que los producen a bajo coste, sin sufrir pérdidas significativas si no se venden. Sin embargo, esta diversificación del mercado es vista como una potencial amenaza.
Desde la floristería La Bohème en Vigo, expresan su preocupación por la pérdida de valoración de la calidad del producto. Su propietaria, Zoila Martínez, comenta que "Por estas cosas se está perdiendo la profesión. Ahora todo funciona a modo bazar. Ya no hay gente profesionalizada en las cosas". Martínez destaca la importancia de la preparación y el buen servicio, afirmando que en Francia, donde trabajó durante una década, existe una mayor cultura de regalar flores.
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Esta situación también pone en relieve el modelo de negocio de algunas empresas que ofrecen expositores con flores a comerciantes, permitiéndoles obtener un porcentaje de las ganancias. Martínez explica que estas empresas no tienen gastos asociados al alquiler de locales, lo que les da flexibilidad en sus operaciones. "Montan expositores con flores y permiten que los comerciantes se lleven un porcentaje de la ganancia. No les importa que haya ramos que se vayan a tirar porque no les duele la pérdida", detalla Martínez.
En la floristería Marta Flores y Plantas, cercana a la plaza Elíptica, la influencia de las redes sociales es identificada como un factor que contribuye a la nueva dinámica de venta de flores. Muchos individuos cultivan y venden flores como negocio secundario. Marta Fernández, su propietaria, resalta que "La gente que va a comprar flores llega al sitio y lo ve todo bonito, nadie sabe el trabajo que tiene detrás ni las horas que se echan".
Por otro lado, la floristería Mimos señala posibles efectos adversos para aquellas que tengan estas nuevas expenderías en proximidad. "Estas ventas ya llevan tiempo proliferando y no tiene pinta de que sea algo que se vaya a poder solucionar," afirman desde la floristería.
El precio de la rosa, especialmente para San Valentín, es un producto considerado de lujo. Los floristas indican que para esta fecha, el precio por unidad comenzará en seis euros, con un incremento para ramos preparados. El cambio en el IVA ha influido en estos precios, afectando la tributación subsecuente de las flores.
San Valentín es, junto con el Día de la Madre, una fecha clave para las floristerías que dependen de las ventas de estos días para su continuidad anual.
Fuente: www.farodevigo.es