Un reciente ensayo clínico publicado en Nutrients presenta nuevas perspectivas para el sector de las "berries". Según el medio asociado Fruitnet, la investigación indica que el consumo diario de arándanos podría mejorar los síntomas en personas con depresión y ansiedad.
El estudio, dirigido por el doctor Joseph Francis de la Universidad Estatal de Louisiana, se enfocó en una población rural con acceso limitado a servicios médicos especializados. Este ensayo clínico aleatorio, realizado en centros de salud rurales, explora la viabilidad del consumo de frutas como complemento terapéutico.
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La metodología empleada en el estudio incluyó a 23 participantes diagnosticados con Trastorno Depresivo Mayor o Trastorno de Ansiedad Generalizada. Durante 12 semanas, siguiendo un modelo de doble ciego, los participantes consumieron diariamente 24 gramos de polvo de arándano liofilizado, equivalente a una taza de fruta fresca, mientras que otro grupo recibió un placebo. La evaluación de los resultados se realizó mediante escalas clínicas estandarizadas como MDI, GAD-7 y la Escala de Hamilton.
Al concluir el periodo, el grupo que consumió arándanos experimentó una reducción en los síntomas clínicos. Según el Dr. Francis, "Algo tan sencillo como añadir arándanos a la dieta puede tener beneficios significativos para la salud mental, subrayando la poderosa conexión entre la nutrición y el bienestar emocional". Pese a que no se encontraron variaciones en los niveles de proteínas C reactivas o citoquinas inflamatorias, las mediciones de metabolitos en suero sí mostraron diferencias entre los grupos, indicando la presencia de procesos metabólicos activos a raíz del consumo de arándanos.
El U.S. Highbush Blueberry Council recibió los resultados con cautela por el reducido tamaño de la muestra, aunque resaltaron que el estudio aporta nueva evidencia sobre el impacto de los arándanos en el estado de ánimo, además de sus conocidos beneficios cognitivos. El consejo destacó ciertos puntos: el potencial terapéutico de los arándanos como complemento a la atención psiquiátrica estándar; la necesidad de realizar estudios a mayor escala para reforzar estos hallazgos; y la demostrada accesibilidad de las intervenciones nutricionales en áreas rurales.
Este descubrimiento refuerza la posición del arándano, no solo como un superalimento antioxidante, sino también como un aliado estratégico en el ámbito de la salud mental, un segmento en constante crecimiento.
Fuente: frutasdechile.cl