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Agrotopia (Bélgica)

Agua procesada como alternativa en el riego de tomates: oportunidades y retos en épocas de sequía

Los periodos de sequía están provocando una escasez cada vez mayor de agua de lluvia almacenada en los invernaderos belgas. El proyecto OptiWAIE estudia fuentes de agua alternativas, como el agua de proceso purificada. Parte de la investigación se llevó a cabo en el centro de investigación belga Agrotopia, centrada en el cultivo de tomate.

En el estudio se utilizó agua de proceso purificada procedente de la industria procesadora de hortalizas, incorporándola al riego en proporciones del 10% y del 30%.

Análisis nutricional, un paso clave
Una de las ventajas del agua de proceso es que suele estar disponible durante todo el año, lo que resulta especialmente útil en épocas de sequía extrema o cuando hay restricciones al uso de aguas superficiales. Sin embargo, no se puede comparar directamente con el agua de lluvia o de superficie. Su composición depende en gran medida del tipo de empresa, de la temporada y de los métodos de purificación aplicados. Por ello, los investigadores insisten en la necesidad de realizar un análisis nutricional detallado antes de decidir si el agua es apta para un cultivo determinado.

El agua utilizada en el ensayo presentaba un pH neutro o ligeramente básico. Su conductividad eléctrica (CE) era relativamente alta, entre 2 y 4,5 mS/cm, debido, sobre todo, a la presencia de sales como sodio y cloro, así como de nutrientes como potasio, calcio, magnesio y hierro.

© Inagro

Proporciones bajas, imprescindibles
Uno de los mayores retos que planteó el uso de este tipo de agua fue el control de la CE, debido a su elevada concentración salina. Las sales presentes provocaron un aumento rápido de la CE del drenaje, lo que derivó en la acumulación de sales en el sustrato y en síntomas de carencia en las plantas.

La acumulación de sales también elevó el riesgo de podredumbre apical. Para reducir los efectos negativos, se comprobó que mantener proporciones de mezcla bajas —entre el 10% y el 15%— era fundamental. Además, fue necesario ajustar la CE del agua de riego y evitar el uso de fertilizantes ricos en sales dentro del plan nutricional del cultivo.

Fuente: Inagro / www.proeftuinnieuws.be

Fecha de publicación:

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