En Japón, la empresa de transporte aéreo JAL Cargo se ha asociado con East Japan Railway para transportar frutas y verduras sensibles al tiempo desde las zonas de producción regionales hasta los aeropuertos para su exportación a toda Asia. El servicio JAL de Hako-byun combina ferrocarril de alta velocidad con vuelos de larga distancia y está destinado a productos perecederos que requieren plazos de entrega cortos.
Las estaciones de salida son Shin-Hakodate-Hokuto, Shin-Aomori, Morioka, Akita, Sendai, Niigata, Nagano y Tsuruga. Desde estos lugares, la carga se transporta en Shinkansen hasta el área de Tokio.
Los envíos se encaminan a través de los aeropuertos de Haneda y Narita, en Tokio, para su continuación en vuelos a destinos como los aeropuertos de Singapur Changi, Shanghái, Kuala Lumpur International, Hong Kong International, Taiwán Taoyuan y Taipei Songshan. El servicio está diseñado para conectar directamente las zonas de producción regionales con las rutas aéreas de exportación, reduciendo la dependencia del transporte por carretera en largas distancias.
"Al integrar el frecuente y puntual servicio de tren Shinkansen con la red aérea de largo recorrido de JAL, este servicio consigue reducir sustancialmente el tiempo de tránsito en comparación con los métodos de transporte convencionales", declaró la aerolínea. La iniciativa también pretende aliviar la presión de la actual escasez de camioneros en Japón y contribuir a reducir las emisiones de CO₂ al trasladar la carga de la carretera al ferrocarril.
El primer envío comercial que utilizó el nuevo servicio partió de Tsuruga a las 09:21 horas del 13 de enero y llegó a Taipei Songshan a las 21:00 horas del mismo día. Esto siguió a un envío de prueba realizado en octubre, durante el cual se transportó carga desde Sendai hasta Singapur.
El modelo ferrocarril-aire refleja los esfuerzos que realiza el sector logístico japonés para mejorar la conectividad de las exportaciones de productos frescos, especialmente desde regiones alejadas de los principales aeropuertos internacionales. Al unir la infraestructura ferroviaria de alta velocidad con las redes de transporte aéreo de mercancías, los exportadores obtienen una ruta alternativa para llegar a los mercados asiáticos con plazos de entrega ajustados, manteniendo al mismo tiempo condiciones de manipulación controladas.
Fuente: Gaceta Ferroviaria