La floricultura es una actividad de gran importancia económica porque no solo genera empleos, tanto directos como indirectos, sino que también favorece el desarrollo de las comunidades rurales que se dedican al cultivo de ornamentales.
Pero para que esta actividad se fortalezca y perdure, es necesario contar con una oferta variada de flores, con características que satisfagan los gustos de consumidores nacionales e internacionales.
Y para atender esta demanda, también es importante ofrecer una amplia diversidad de flores en colores, olores, tamaños y formas, lo cual se logra mediante trabajos de identificación, recolección o producción de plantas que se encuentran de manera natural y mediante el mejoramiento genético.
© Gobierno de México
En esas actividades, el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS), organismo sectorizado a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México (AGRICULTURA), contribuye con las y los productores de ornamentales en:
- Coordinación de actividades —a través redes de investigadoras, investigadores, productoras y productores— para conservar y aprovechar de manera sustentable las especies nativas de ornamentales, como Amaryllidaceae (azucenas o lirios), bromelias, cactáceas, cempoalxóchitl, dalia, echeveria, nochebuena, orquídeas, tigridias (flor de tigre o de un día) y pata de elefante.
- Registro de variedades nativas mejoradas de ornamentales en el Catálogo Nacional de Variedades Vegetales (CNVV), con fines de identificación y producción.
- Protección intelectual mediante un Título de Obtentor de las nuevas variedades generadas bajo un proceso de mejoramiento genético.
En total, el SNICS brinda servicios a 185 investigadoras, investigadores, productoras y productores de especies nativas, 55 empresas extranjeras y a 10 instituciones públicas de 12 países que generan nuevas variedades de ornamentales.
A diciembre de 2025, se tenían registradas 6,394 variedades —de 148 cultivos—, de las cuales 2,856 cuentan con Título de Obtentor y 4,089 están registradas en el CNVV. 573 de estas variedades son de especies ornamentales, de las que destacan cempoalxóchitl, nochebuena, echeveria, lirio azteca y heliconia con 52, 44, 7, 5 y 2 variedades registradas, respectivamente.
El SNICS —como coordinador de las actividades de conservación y uso sustentable de los Recursos Fitogenéticos— ha promovido el registro de 61 variedades de especies ornamentales en el Catálogo Nacional de Variedades Vegetales, en el que descan cempoalxóchitl, nochebuena, tigridia, dalia, Amaryllidaceae y echeveria con 30, 11, 9, 5, 5 y 1, respectivamente.
Utilizar semillas nacionales ofrece múltiples ventajas para los productores, las comunidades y el medio ambiente porque:
- Están mejor adaptadas a las condiciones locales de clima y suelo, lo que favorece una mayor productividad (mayor rendimiento) y calidad de los productos.
- Contribuye a preservar la agrobiodiversidad de las especies ornamentales nativas.
- Mantiene el valor cultural de las comunidades y pueblos indígenas y afromexicanos
- Aún y cuando los ornamentales no se consumen como alimento, ayudan a conseguir los medios de vida, contribuyendo a la seguridad alimentaria y economía del país.
Fuente: www.gob.mx