Durante más de 300 años, el cultivo de la vainilla en México mantuvo un enigma sin resolver: ¿qué insecto era responsable de su polinización natural? Miguel Ángel Lozano Rodríguez, investigador del Centro de Investigaciones Tropicales de la Universidad Veracruzana, identificó al polinizador nativo, las "abejas de las orquídeas", en cafetales bajo sombra en Veracruz, resolviendo así un misterio que ha acompañado al cultivo desde su expansión global.
En una entrevista para Aristegui Noticias, Lozano explicó que la vainilla es un "cultivo milenario" utilizado desde las culturas mesoamericanas, donde era recolectada y utilizada como tributo por los totonacas al Imperio Azteca. Con la llegada de los españoles, la vainilla se convirtió en un producto codiciado en Europa, aunque en las colonias francesas e inglesas faltaba el polinizador nativo, lo que llevó al desarrollo de la polinización artificial en una isla cercana a Madagascar. Esta tecnología transformó la producción de vainilla, lo que requirió la polinización manual de cada flor.
© Universidad Veracruzana
A pesar de creer que el polinizador natural había desaparecido, Lozano enfrenta esta idea y la argumenta: "Cuando decimos que un animal está extinto, es porque conocemos a ese animal." El investigador destacó que muchas teorías mencionaban candidatos como abejas meliponas, colibríes y murciélagos, pero, físicamente, eran inadecuados. El grupo de mayor potencial eran las abejas de las orquídeas, abejas metálicas, solitarias, que no producen miel aprovechable ni viven en colonias.
Durante el estudio, Lozano observó el comportamiento de estas abejas en entornos naturales de vainilla, constatando su interacción con las flores. "Justamente se constató que es este grupo de abejas, el grupo de abejas de las orquídeas, quien interactúa con la vainilla", afirmó, destacando que son las hembras las polinizadoras, no los machos. Las flores de vainilla utilizan un mecanismo de polinización por engaño, atrayendo a las abejas con un aroma relacionado con alimento, aunque sin proporcionar néctar.
El hallazgo tiene implicaciones económicas, ya que la polinización manual representa un alto porcentaje de los costos de producción de la vainilla. Tras recientes fluctuaciones de precio, el estudio subraya la importancia de los ecosistemas que proporcionen alimento y refugio a las abejas. Lozano también señala que fomentar cultivos agroforestales y sembrar más árboles favorecería la presencia de estas abejas, aunque advierte que no se pueden criar como las abejas de la miel.
A pesar del avance, Lozano admite que "aún hay mucho por investigar" sobre estas abejas en México. Se subraya la necesidad de realizar más estudios para comprender mejor sus poblaciones y características.
Fuentes: www.uv.mx aristeguinoticias.com