Investigadores de Embrapa han secuenciado, por primera vez en Brasil, el genoma del hongo Fusarium oxysporum f. sp. cyclaminis (Focy), causante de la marchitez del ciclamen. Este avance científico refuerza las estrategias de control de la enfermedad que, en 2023, comprometió más del 70% de la producción de Cyclamen persicum en invernaderos de Holambra (SP), uno de los principales polos de flores y plantas ornamentales de América.
El ciclamen es una de las plantas ornamentales más cultivadas en el país. Valorado por sus flores coloridas y su prolongado período de floración, es frecuente en jardines y espacios interiores.
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El brote registrado en 2023 fue el punto de partida para la identificación de Focy como agente causal de la enfermedad y para la secuenciación completa del genoma de la cepa CMAA 1919, actualmente depositada en la Colección de Cultivos de Microorganismos de Importancia Ambiental y Agrícola de Embrapa Medio Ambiente (SP). Además de las pérdidas económicas, el patógeno representa una amenaza para la continuidad de la producción de este cultivo ornamental de alto valor en el país.
Según el investigador de Embrapa Medio Ambiente Bernardo Halfeld-Vieira, se trata del primer secuenciamiento genómico de un aislado representativo del patógeno en Brasil. "La secuencia genética proporciona información fundamental sobre su biología, patogenicidad e historia evolutiva. En la práctica, este progreso abre el camino para desarrollar estrategias más precisas que permitan identificar, monitorear y controlar la enfermedad en las áreas de producción", explica.
Impacto en el sector de flores ornamentales
En Brasil, la producción de flores en maceta representa alrededor del 40% de la facturación del sector, que mueve aproximadamente 19.500 millones de reales (unos 3.500 millones de dólares) al año. Holambra y municipios vecinos concentran productores altamente tecnificados, responsables de una parte significativa de este mercado.
El brote registrado en 2023 provocó pérdidas relevantes. Más de 4.000 plantas presentaron síntomas como amarilleamiento y marchitez de las hojas, decoloración vascular y muerte de los bulbos. Las pérdidas incrementaron los costes de producción y obligaron a intensificar los tratamientos fitosanitarios.
Para el también investigador de Embrapa Medio Ambiente André May, la secuenciación del genoma de Focy representa un hito en la lucha contra la marchitez por Fusarium en ciclamen. "Además de identificar el patógeno con precisión, el análisis genómico amplía la comprensión de los genes asociados a la virulencia, la especificidad del hospedador y la adaptación ambiental. Con ello, podemos orientar mejor las estrategias de manejo y acelerar el desarrollo de soluciones más eficaces para el sector", afirma.
Halfeld-Vieira subraya que estos datos son fundamentales para el desarrollo de estrategias sostenibles, como la obtención de variedades resistentes, la definición de fungicidas específicos y el perfeccionamiento de técnicas de monitoreo y diagnóstico precoz.
Estudios previos con otras cepas de Fusarium oxysporum, como F. oxysporum f. sp. cubense, responsable del mal de Panamá en plátano, ya han demostrado el potencial de la secuenciación genómica en el combate contra patógenos. Estos avances permitieron identificar genes clave y desarrollar variedades resistentes y métodos de control más eficientes. Se espera que estrategias similares puedan aplicarse en el manejo de la marchitez del ciclamen.
Según la investigadora Kátia Nechet, quien también participó en el trabajo, aunque la marchitez del ciclamen fue reportada en Brasil en la década de 1970, la identificación del agente causal se basaba únicamente en síntomas visibles y pruebas de patogenicidad, sin respaldo de datos moleculares. "La descripción genómica de la cepa CMAA 1919 no solo confirma la presencia de Focy, sino que también proporciona un punto de partida para investigaciones colaborativas orientadas a comprender la epidemiología de la enfermedad y los factores que influyen en su diseminación", señala Nechet.
Impactos futuros en el mercado brasileño
En el mercado de plantas ornamentales, la sostenibilidad de la producción se convierte en una prioridad estratégica. El acceso a datos genómicos detallados sobre Focy amplía la capacidad de respuesta ante nuevos brotes y puede acelerar el desarrollo de herramientas como sondas moleculares para diagnóstico rápido, programas de mejora genética y estrategias de manejo más específicas.
La descripción completa del genoma de la cepa CMAA 1919 establece una base científica sólida para investigaciones colaborativas y para la formulación de políticas de prevención y control. Al integrar biotecnología y prácticas sostenibles, el sector adquiere instrumentos para reducir pérdidas, aumentar la eficiencia productiva y reforzar su competitividad en el mercado nacional e internacional.
La cooperación entre instituciones de investigación y productores se consolida, además, como un elemento clave para anticipar riesgos sanitarios y mitigar impactos económicos y ambientales.
Fuente: embrapa.br