Un equipo internacional de investigadores logró desarrollar una nueva variedad de tomate capaz de emitir un aroma similar al de las palomitas de maíz, utilizando la tecnología de edición genética CRISPR/Cas9. El hallazgo, reportado en un estudio reciente, apunta a la posibilidad de mejorar el sabor de los tomates sin afectar su rendimiento agrícola.
El tomate (Solanum lycopersicum) es uno de los cultivos más consumidos a nivel mundial, pero décadas de domesticación y selección enfocada en productividad, resistencia y uniformidad han reducido su complejidad aromática. Para recuperar los compuestos responsables del sabor, los científicos se centraron en la molécula 2-acetil-1-pirrolina (2-AP), conocida por generar el característico olor a palomitas y presente en alimentos como el arroz aromático.
Los investigadores identificaron dos genes homólogos en tomate, SlBADH1 y SlBADH2, vinculados a la regulación de 2-AP. Mediante CRISPR/Cas9 desactivaron estos genes en la variedad comercial Alisa Craig, generando mutantes simples (cada gen por separado) y mutantes dobles (ambos genes simultáneamente).
Los resultados mostraron que la mutación en SlBADH2 incrementó significativamente la concentración de 2-AP, mientras que los mutantes dobles multiplicaron el compuesto más de cuatro veces respecto al control, confirmando un efecto sinérgico entre ambos genes.
Un hallazgo clave del estudio es que la modificación genética no afectó características agronómicas esenciales, como tiempo de floración, altura de la planta, peso del fruto, azúcares solubles, ácidos orgánicos y contenido de vitamina C. Históricamente, mejorar el sabor implicaba sacrificar rendimiento, por lo que este avance representa un paso importante hacia la biofortificación del sabor sin comprometer la productividad.
El desarrollo de tomates con aroma mejorado tiene potencial para transformar el mercado hortícola, especialmente en segmentos premium y gastronómicos. Entre sus aplicaciones destacan la incorporación de este rasgo en variedades comerciales, la creación de frutas con perfiles aromáticos personalizados y la mejora de la experiencia sensorial de los consumidores.
"El desarrollo de tomates con aroma distintivo ilustra que estamos entrando en una nueva era de la biotecnología agrícola, donde podemos recuperar y potenciar rasgos valiosos sin sacrificar productividad", afirmó Miguel Ángel Sánchez, director ejecutivo de ChileBio.
Los investigadores planean aplicar esta estrategia a cultivares comerciales más extendidos para evaluar su escalabilidad. Si los marcos regulatorios lo permiten, la tecnología podría avanzar hacia aplicaciones agrícolas reales, abriendo también la puerta a mejoras similares en otros cultivos hortícolas.
Fuente: 24horas.cl