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Costa Rica detecta el hongo "Neopestalotiopsis" en cultivos de fresa

Un hongo detectado por primera vez en Costa Rica y Centroamérica puede afectar a la producción de fresas, según investigadores de la Universidad Nacional. El patógeno Neopestalotiopsis rosae causa la podredumbre de la corona y la marchitez progresiva y puede matar las plantas. Los investigadores identificaron el hongo en plantaciones de fresa de las provincias de Alajuela, Cartago y San José.

José Calvo, coordinador del Laboratorio de Fitopatología de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad, describió los síntomas observados en los campos afectados. Las plantas presentan bordes amarillos en las hojas, manchas circulares, necrosis de tejidos, coronas oscurecidas y marchitez progresiva que conduce al colapso de la planta.

En campos recién plantados, la enfermedad ya se ha observado en cerca del 25% de las plantas. En Estados Unidos y México, donde el patógeno se había detectado previamente, las pérdidas superaron el 40% en las zonas de producción afectadas.

Calvo y su colega, Abelardo Arroyo Vargas, confirmaron el patógeno mediante análisis molecular. Los genes tef1 y tub2 se amplificaron a partir de muestras de plantas y coincidieron al 99,9% con las secuencias de referencia del GenBank. El análisis filogenético corroboró la identificación. A continuación, los investigadores infectaron plantas sanas de fresa, reprodujeron los mismos síntomas observados en el campo y volvieron a aislar el hongo, cumpliendo los postulados de Koch.

El patógeno sobrevive en los residuos vegetales y también puede vivir como saprofito en la materia orgánica en descomposición. Los investigadores señalan que puede adaptarse a otros cultivos, como arándanos, mangos y especies ornamentales.

La producción de fresas en Costa Rica se realiza durante todo el año, principalmente en pequeñas explotaciones de las tierras altas que abastecen al mercado nacional. Antes de identificar el patógeno, los productores habían asociado los síntomas observados con otros problemas de producción.

Actualmente, no hay productos químicos registrados en Costa Rica para controlar la enfermedad. Calvo recomienda métodos biológicos de gestión. Los productores pueden aplicar microorganismos beneficiosos, como hongos de la familia Trichoderma y bacterias de los géneros Pseudomonas y Bacillus. Estos microorganismos suprimen el patógeno, favorecen el desarrollo de la planta y contribuyen a la microbiota del suelo.

También se recomienda eliminar los residuos de cultivo tras la cosecha para reducir la propagación del hongo en las zonas de producción.

La Universidad Nacional está coordinando las medidas de respuesta con el Servicio Fitosanitario del Ministerio de Agricultura. Las acciones previstas incluyen talleres de formación para técnicos y productores centrados en la vigilancia y la gestión de la enfermedad.

Calvo destacó el papel de la detección precoz y de las prácticas preventivas para limitar las pérdidas de producción y mantener la producción de los cultivos.

Fuente: The Tico Times

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