En vista de la situación geopolítica actual, es necesario ajustar las condiciones marco económicas para las empresas hortícolas. La asociación Zentralverband Garten (ZVG) pide la suspensión de la tarificación nacional del CO₂ para la horticultura. Las medidas energéticas del acuerdo de coalición deben abordarse con rapidez. "Las empresas hortícolas ya están sometidas a una enorme presión de costes. Si ahora el gasóleo y los fertilizantes se encarecen significativamente en pocas semanas, afectará a muchas empresas en una situación económica ya de por sí tensa", explica la presidenta de la ZVG, Eva Kähler-Theuerkauf.
"Aunque el Gobierno federal no vea actualmente margen financiero para programas de ayuda, al menos esperamos que en un futuro próximo se eliminen cargas adicionales para nuestras empresas", subraya Kähler-Theuerkauf.
Necesidad imperiosa de actuar
En el acuerdo de coalición, la CDU/CSU y el SPD habían acordado reducir los requisitos de la Ley de Eficiencia Energética a las especificaciones de la UE y excluir la agricultura —y, por tanto, también la horticultura— del comercio de derechos de emisión de la UE. "Aquí hay que tomar medidas. Del mismo modo, la agricultura y la horticultura deben desvincularse de los precios nacionales del CO₂. La horticultura de invernadero, que consume mucha energía, lleva años sufriendo la tarificación del CO₂ dentro del comercio nacional de emisiones. Aquí existe un mecanismo directo para aliviar notablemente la situación de los productores hortícolas, en su mayoría, pequeños y medianos empresarios".
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