En Singapur, la start-up Greenphyto acaba de inaugurar lo que presenta como la granja vertical más grande del mundo. La instalación, que empezó a funcionar a principios de año, está ubicada en un almacén de 24 metros de altura, equivalente a un edificio de ocho plantas.
Está diseñada para producir 1,2 millones de cabezas de lechuga, con una capacidad anual estimada de 2.000 toneladas. Para desarrollar esta infraestructura, Greenphyto invirtió 80 millones de dólares singapurenses, lo que equivale a unos 53 millones de euros.
La producción se basa en la automatización, la robótica y la inteligencia artificial: desde la siembra hasta el desarrollo de las plantas. Las plantas crecen bajo iluminación LED hortícola, mientras sus raíces se sumergen en una solución nutritiva cuya composición se controla de forma continua. La inteligencia artificial también regula parámetros ambientales, como la temperatura y la humedad. El crecimiento de los cultivos también se vigila mediante cámaras, lo que permite seguir el desarrollo de las plantas y controlar la calidad de la producción.
Fuente: courrierinternational.com