En Facatativá, Cundinamarca, en la sabana occidental de Bogotá, la Finca Santa Bárbara cuenta con un área especializada en la propagación de plantas, lo que significa entregar plantas sanas en las cantidades adecuadas, con la calidad esperada y en el tiempo correcto, y en una industria como la floricultura, la sanidad y la calidad de las plantas son esenciales.
Por su ubicación y condiciones climáticas, la Finca Santa Bárbara se enfrenta a una alta presión de trips, y en la propagación de la alstroemeria esto cobra especial importancia, ya que se trata de un cultivo muy sensible y con una tolerancia muy limitada a las aplicaciones químicas.
Una planta infectada no solo supone una pérdida inmediata, sino que también representa un riesgo para enteras, contratos y ventas en periodos de alta demanda, como San Valentín.
© Ludvig Svensson
Un impacto que se multiplica
En una reciente visita a la Finca Santa Bárbara, Jorge González, Director General LATAM, y Martha Alape, Consultora Climática en Colombia, tuvieron la oportunidad de conversar con Daira Jurado, Directora de Propagación de la Finca Santa Bárbara.
Durante la visita, quedó claro que el impacto de los trips va mucho más allá de una acción de control específica en un bloque o en una semana concreta. Como explica Daira "Si hay incidencia de trips y no puedo entregar una planta, no es sólo que pierda esa planta. Pongo en riesgo mi dinero, pero también pongo en riesgo cada flor que vendría después, porque si no la plantan, las flores no estarán listas para San Valentín, o para el momento en que las necesiten".
Es importante mencionar que en una operación de propagación como la de Finca Santa Bárbara, el problema no se queda ahí, sino que se extiende por todo el sistema: "Lo que pasa aquí se extiende por el resto del sistema, porque no es sólo Santa Bárbara. Son todas las demás operaciones de cultivo que dependen de la propagación", explica Daira. Este efecto convierte cualquier problema fitosanitario en un riesgo económico, operativo y comercial para todo el sistema.
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La importancia de proteger desde el principio
La Finca Santa Bárbara comprendió que la única forma de proteger la propagación era prevenir los problemas desde el principio. En busca de una solución, y con la orientación de Martha Alape, se tomó la decisión de instalar una barrera física efectiva que redujera la entrada de insectos y permitiera al equipo trabajar con mayor estabilidad. La solución fue la red Xsect Xtreme, que reforzó la protección del invernadero y estableció una base sólida para un enfoque preventivo de la gestión de los trips.
"Desde que se instaló la red y no hay agujeros ni otros puntos de entrada para los insectos, estamos bien. Es lo primero que comprobamos, y nos permite trabajar con tranquilidad", explica Daira.
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Resultados: estabilidad en un proceso que no deja margen de error
La instalación de Xsect Xtreme permitió a la Finca Santa Bárbara mantener la incidencia de trips muy por debajo de los umbrales críticos, incluso durante los periodos de alta migración. Actualmente, los registros de seguimiento se mantienen en torno a 0,2 trips por trampa, un nivel que proporciona estabilidad a la operación de propagación y reduce significativamente el riesgo fitosanitario.
Esta estabilidad es esencial en un proceso en el que el margen de error es mínimo y cada decisión tiene un impacto a largo plazo, además la protección proporcionada por la red se ha traducido en los siguientes beneficios
- Menor uso de productos químicos, en un cultivo que es altamente sensible.
- Mayor protección de la calidad y sanidad vegetal, desde las fases más tempranas.
- Reducción de los riesgos económicos, asociados a las pérdidas de plantas, las pruebas de laboratorio y los retrasos en las entregas.
"La alstroemeria es muy delicada. Es una flor que no tolera más de dos aplicaciones químicas por semana. Si se excede, la planta se daña y la calidad se ve afectada".
Daira también destaca el impacto que tiene el uso de esta malla en los números: "No podemos permitir ninguna pérdida debida al TSWV (virus del bronceado del tomate). Con el uso de la red, nos aseguramos de no tener problemas de virus, porque el TSWV lo transmiten los trips y, al mantener la migración casi a cero, nos aseguramos de que el virus también se mantenga a cero. Ahí es donde realmente marcamos la diferencia y ganamos en eficacia y productividad".
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Una inversión que protege todo el sistema
En un sistema en el que una sola planta representa meses de trabajo y define el rendimiento futuro de toda la cadena de producción, la prevención deja de ser un gasto operativo para convertirse en una decisión estratégica.
"El coste de la red no se puede comparar con las pérdidas que puedes tener por plantas infectadas o por perder una venta. Ese dinero no se está perdiendo, se está invirtiendo", afirma Daira Jurado, directora de Propagación de Finca Santa Bárbara.
Para Finca Santa Bárbara, más que una solución, la malla es un seguro fitosanitario que protege no sólo el proceso de propagación, sino todo el sistema que depende de él.
Svensson agradece a Finca Santa Bárbara y a Daira Jurado que abran sus puertas y compartan su experiencia en la propagación de alstroemeria. "Casos como este refuerzan nuestro compromiso de seguir apoyando a los productores de flores en Colombia con soluciones que ayuden a proteger la calidad de la flor y optimizar la gestión del clima."
Para más información:
Ludvig Svensson
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www.ludvigsvensson.com