Una innovación centrada en el uso de amebas provenientes de aguas termales de los Alpes proporciona un nuevo biofungicida para combatir mildiú y oídio. Las amebas se cultivan en biorreactores de manera similar a las bacterias. Posteriormente, se recolectan y se someten a procesos de centrifugado para concentrar las células. Estas se rompen para obtener la sustancia activa que, finalmente, se seca.
El producto resultante, Axpera, es una formulación fungicida desarrollada a partir de la ameba Willaertia magna C2c Maky, con una doble función: inhibir la germinación de esporas y actuar como elicitor al estimular los genes de defensa de las plantas. Este producto fue reconocido con el galardón de oro en el concurso SIVAL Innovación 2026, realizado en Angers, Francia.
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Willaertia magna C2c Maky se descubrió en aguas termales de los Alpes franceses. Amoéba, la empresa desarrolladora, utiliza un lisado celular para extraer el ingrediente activo. Según Jean-Luc Souche, consultor de Amoéba, "las amebas se cultivan en un biorreactor, como se hace con las bacterias; se recolectan, se centrifugan para concentrar las células, las cuales se rompen para obtener mecánicamente la sustancia activa, y luego se someten a un proceso de secado".
La acción de Axpera abarca oomicetos (mildius) y oídios en viñas y hortalizas, así como también roya y septoriosis del trigo, cercosporiosis del banano, fusariosis fría y sarna del manzano. Axpera puede ser empleada individualmente o en combinación, como en el caso de la viña, donde, al combinarla con una dosis reducida de cobre, permite un control efectivo del mildiu, reduciendo el uso de cobre por hectárea. Axpera tiene el potencial de ser un complemento para fungicidas monositio en estrategias de manejo del riesgo de resistencia.
El ingrediente activo cuenta con aprobación en Europa como fungicida para viñas, tomate, cucurbitáceas y lechuga, y está catalogado como de "bajo riesgo", sin límites máximos de residuos.
En cuanto a la expansión geográfica, Souche indicó que "trabajamos el producto en Brasil y en Ecuador para luchar contra una enfermedad del banano" y que ya se ha autorizado en EE.UU. La intención es desarrollar el producto en Perú y Chile para su uso en viñas, frutas, cultivos hortícolas y frutales menores, asegurando que no representa un peligro debido a su condición de producto inerte y origen biológico.
Fuente: biologicalslatam.com