Un proyecto piloto en el campo de Lanzarote, desarrollado por el Grupo Chacón en colaboración con el IES Teguise, evalúa un dispositivo que condensa la humedad del aire para obtener agua para riego. Esta innovación responde a la limitada disponibilidad de agua en ciertas zonas de la isla, donde el abastecimiento agrícola es impredecible y la red de agua regenerada no cubre todas las necesidades.
El dispositivo, instalado en el huerto del IES Teguise dentro del Complejo Agroindustrial, opera como un deshumidificador que aspira el aire, lo enfría y condensa el agua. Actualmente, este dispositivo genera unos 100 litros de agua al día, aunque existen unidades con una capacidad superior. Los resultados en los cultivos han mostrado potencial.
Este esfuerzo, conocido como Cuarto de Aperos 2.0, fue impulsado por la consultora Taboire y cuenta con el patrocinio del Grupo Chacón. Frisolutions se encargó del desarrollo técnico, la instalación y el mantenimiento, mientras que Suntelco realizó un estudio para la conexión de energía fotovoltaica. El seguimiento agrícola ha sido gestionado por el IES Teguise, con experiencia en formación agrícola.
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Según Carlos Armas, veterinario y promotor del proyecto, "buscamos soluciones innovadoras para adaptar la tecnología al campo de Lanzarote". El agua obtenida tiene una mejor calidad que la de la red general, presenta un pH de 6.5 frente al pH superior a 8 de la red general, lo cual la hace ideal para tratamientos fitosanitarios
Teno Osorio, ingeniero técnico agrícola del IES Teguise, explicó que "la conductividad eléctrica del agua generada es seis veces menor que la de la red", lo que reduce la acumulación de sales en el suelo. Además, el sistema incorpora sensores para monitorear la temperatura y la humedad relativa, y una aplicación para controlar el rendimiento del dispositivo.
Osorio añade que "una gran ventaja es que el dispositivo produce agua a diario, lo que permite su almacenamiento para su uso cuando sea necesario", destacando su utilidad en lugares apartados, donde el suministro de red es incierto.
Armas resalta la posibilidad de combinar el agua producida con la de la red para disminuir la salinidad, lo que contribuye a la "autonomía y soberanía hídrica" de fincas aisladas. El proyecto evalúa cómo este método complementa la desalación sin efectos negativos y plantea una futura implantación a mayor escala, con tecnologías como paneles solares para cubrir las necesidades energéticas del sistema.
Fuente: www.diariodelanzarote.com