El sector agroalimentario mexicano, especialmente en Sinaloa, enfrenta desafíos tras la imposición de una cuota compensatoria del 17.09% sobre el tomate fresco exportado a Estados Unidos. Este gravamen se estableció tras la finalización del Acuerdo de Suspensión del tomate en julio de 2025, obligando a los exportadores mexicanos a entregar garantías financieras en la aduana estadounidense antes de recibir pagos.
La nueva cuota ha generado presiones financieras para los productores, al reducir su liquidez y elevar los costos operativos en el principal mercado de exportación. El tomate sinaloense, un pilar de la agricultura nacional, ha sido predominante en Estados Unidos durante décadas.
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Impacto económico en Sinaloa y el campo mexicano
Las estadísticas recientes reflejan un deterioro en el sector agrícola del país:
- Caída del 10.8% en las exportaciones agrícolas durante 2025.
- Reducción del 14% de la actividad agrícola en Sinaloa durante el primer semestre de 2025.
- Pérdida de más de 14,000 empleos formales en febrero de 2026.
La pérdida de competitividad ha afectado a las zonas productoras de hortalizas destinadas al mercado estadounidense.
Ecuador gana terreno con nuevo acuerdo comercial
Mientras México enfrenta restricciones, Ecuador mejora su posición comercial tras el Acuerdo de Comercio Recíproco (ART) firmado con Estados Unidos el 13 de marzo de 2026. Este acuerdo eliminó una sobretasa del 15% en el 53% de las exportaciones no petroleras ecuatorianas, lo que benefició a productos agrícolas como el tomate fresco y el brócoli.
Aunque Ecuador aún tiene una menor participación en el mercado estadounidense comparado con México, la reducción de aranceles le ofrece una ventaja competitiva en costos.
Riesgo de pérdida de mercado para México
Este nuevo panorama comercial podría alterar el equilibrio del comercio agrícola regional. Si las cuotas antidumping al tomate mexicano persisten, y Ecuador consolida sus beneficios, existe riesgo de que los productores mexicanos pierdan participación en el mercado estadounidense, especialmente en periodos de producción coincidentes.
El desafío para el sector agrícola mexicano
Especialistas indican que el sector agroexportador mexicano debe mejorar su competitividad mediante la modernización de los estándares de inocuidad y calidad, una mayor eficiencia logística y una defensa comercial en las negociaciones internacionales.
Además, el gobierno y la industria esperan que la próxima revisión del T-MEC en 2026 aborde las tensiones comerciales y proteja la posición de México en el mercado agrícola de EE. UU.
Fuente: www.debate.com.mx