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Una nueva amenaza para la horticultura

Alerta roja en el invernadero: el "Thrips parvispinus" aterriza en Italia

La agricultura en ambiente protegido se enfrenta a un nuevo y temible desafío. En la revista oficial de la Organización Europea y Mediterránea para la Protección de las Plantas (EPPO) se ha confirmado oficialmente la primera detección en Italia de Thrips parvispinus (Karny, 1922), un insecto originario del sudeste asiático y Australia que se está extendiendo rápidamente por todo el mundo.

El descubrimiento, producido en el corazón de la horticultura bajo invernadero italiana, en el sureste de Sicilia, ha generado una gran preocupación entre los profesionales del sector. La zona de Ragusa representa, de hecho, el 32% de la superficie de invernaderos del país y aporta el 40% de la producción italiana de tomates, pimientos, berenjenas, calabacines y pepinos.

La detección en Italia: atención a posibles confusiones
La primera detección se produjo el 8 de octubre de 2025 en una empresa florícola de Vittoria (Ragusa), en plantas de gerbera importadas de España. En los meses siguientes, también se encontraron muestras infectadas en plantas de gardenia y mimosa en la provincia de Messina, así como en cultivos de pimiento en invernadero en la zona de Agrigento.

© SIRIAC Srl

© SIRIAC Srl

Un aspecto clave, que provocó retrasos en las primeras notificaciones, fue la facilidad para confundir los síntomas con los causados por el trips occidental de las flores (Frankliniella occidentalis), especie ya ampliamente extendida en los invernaderos europeos.

¿Pero cómo se puede reconocer? En una observación de campo —preferiblemente con una lupa— la hembra adulta de T. parvispinus presenta coloración marrón oscuro, mientras que la cabeza y el tórax son claramente más claros que el abdomen, y las patas son amarillas.

Plantas hospedantes: un enemigo polífago
Thrips parvispinus cuenta con un amplio abanico de hospedantes: se ha detectado en alrededor de 60 especies vegetales pertenecientes a 24 familias botánicas.

  • Hortícolas: el principal objetivo entre las hortalizas es sin duda el pimiento, seguido de la berenjena y el pepino.
  • Floricultura y ornamentales: afecta gravemente a la gerbera, la gardenia, el crisantemo, la dalia y especies de vivero como la dipladenia (Mandevilla). En España también ha causado daños en plantones y portainjertos jóvenes de cítricos en viveros.
  • Cultivos frutales: puede infestar gravemente las fresas, los mangos y las papayas.

Síntomas y daños: a qué prestar atención en el invernadero
Tanto las formas juveniles como los adultos se concentran principalmente en las flores y en el envés de las hojas. Este trips posee un extraordinario potencial destructivo: en países como la India e Indonesia, las pérdidas de producción en pimiento han alcanzado el 40%.

© SIRIAC Srl

Los trips dañan directamente las hojas jóvenes y las flores del pimiento. Su actividad trófica provoca que las hojas adquieran tonalidades que van del amarillento al marrón rojizo. Las hojas atacadas durante su desarrollo se deforman, se arrugan y presentan manchas, mientras que las hojas más viejas adquieren un aspecto plateado. Los frutos afectados presentan malformaciones y una superficie rugosa y suberificada.

Un dato positivo es que, por el momento, no se considera vector del virus del bronceado del tomate (TSWV).

Biología y ciclo vital
El éxito ecológico e invasivo de este insecto se explica por su rápido ciclo de desarrollo. En condiciones óptimas, similares a las de los invernaderos mediterráneos (alrededor de 25 °C), T. parvispinus completa el ciclo de huevo a adulto en solo 14 días. Esta rapidez le permite superponer numerosas generaciones dentro de un mismo ciclo de cultivo, lo que dificulta considerablemente su gestión.

Estrategias de vigilancia y control
La gestión de T. parvispinus requiere actuación temprana. La experiencia en España y otros países demuestra que, una vez establecido, su erradicación es prácticamente imposible. Por ello, la prevención y la lucha integrada son la única estrategia viable.

Todas las explotaciones situadas en zonas de riesgo deben iniciar un control sistemático.

  • Sacudida de flores: sacudir flores o brotes sobre un plato blanco o un embudo de recogida ayuda a detectar individuos rápidamente.
  • Trampas cromotrópicas: un detalle clave que se desprende de los estudios es que las trampas adhesivas blancas son mucho más eficaces para atraer a T. parvispinus que las clásicas trampas azules o amarillas que se suelen utilizar para los trips.

La rápida expansión mundial de esta plaga se ha visto facilitada principalmente por el comercio de material vegetal infectado. Por ello, es fundamental inspeccionar cuidadosamente las plantas que entran en la explotación (esquejes o plantones enraizados) y exigir los correspondientes certificados fitosanitarios.

Afortunadamente, el estudio del control biológico ya está en marcha, aprovechando también los conocimientos adquiridos con F. occidentalis. Actualmente, las indicaciones (basadas en protocolos en uso en España) sugieren la liberación de diferentes enemigos naturales:

  • Depredadores generalistas: el chinche antocórido Orius laevigatus (ya un pilar en el control de trips) y el crisópido Chrysoperla carnea.
  • Ácaros fitoseidos: durante la fase de floración se utilizan depredadores como Neoseiulus californicus y Amblyseius andersoni. En los periodos más fríos y húmedos, se utilizan Amblyseius cucumeris y Transeius montdorensis.

Confiar únicamente en los tratamientos fitosanitarios químicos ha demostrado ser ineficaz y contraproducente. Como ocurre con otras especies de trips, su extraordinaria biología (múltiples generaciones en un entorno protegido) le permite desarrollar rápidamente resistencias a los insecticidas cuando se somete a una elevada presión química. Por ello, el uso de las materias activas autorizadas debe ser prudente, apoyarse en insecticidas de origen biológico (bioinsecticidas) e integrarse estrictamente dentro de un plan de gestión integrada de plagas (GIP).

Conclusiones
La detección de Thrips parvispinus en Sicilia representa una inequívoca "señal de alarma" para todo el sector hortofrutícola italiano. Su capacidad para ocultarse en plántulas jóvenes y su elevado potencial destructivo —especialmente en pimiento— obligan a extremar la vigilancia.

Agricultores, viveristas y técnicos agrónomos deberán trabajar de forma coordinada para identificar rápidamente posibles focos, reforzar los controles visuales del material vegetal entrante y aplicar protocolos modernos de control biológico. Solo una agricultura informada, vigilante y resiliente podrá afrontar con seguridad la presencia de este nuevo organismo invasor.

Fuente:
Massimino Cocuzza, G., Hmad, E.B. & Novara, R. (2026). First report in Italy of Thrips parvispinus (Karny, 1922) (Thysanoptera, Thripidae), a major threat for Sicilian horticulture and floriculture. EPPO Bulletin

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