En Tingambato, Michoacán, el cultivo del geranio es una práctica establecida desde hace décadas que involucra a hombres y mujeres. Yesenia Martínez, síndico municipal, destacó en una rueda de prensa en la Secretaría de Turismo de Michoacán que el proceso de cultivo de geranio requiere de agua y movimiento de tierra importante. Esto ha provocado que los hombres también participen activamente, ya que "los esposos, según investigaciones y por la experiencia de vivencias ahí en nuestra comunidad, pues suelen acarrear el agua y además suele ser un poco pesado el revolver la tierra". Esa participación genera una dinámica de unión familiar.
© Gobierno de Tingambato 24-27
La planta de geranio demanda alrededor de nueve meses de cuidados, y cada año surgen nuevas semillas y colores que son compartidos por las productoras. El geranio es resistente a cambios climáticos, a diferencia de otras plantas de invernadero que pueden sufrir al adaptarse a nuevos entornos. "Estas tienen una resistencia mucho mayor a los cambios climáticos", menciona Martínez, lo que atrae a visitantes de la Sierra de Michoacán y otras regiones que buscan llevar geranios y reproducirlos localmente.
El año anterior, el geranio se agotó en solo dos días, y aunque el mercado es principalmente regional y estatal, también ha habido interés de personas de otros países. Sobre la producción de geranios, Martínez informó que Tingambato cuenta con alrededor de 52 productoras, muchas de ellas cultivadoras caseras, lo que establece una característica distintiva de la comunidad. El precio de las plantas varía entre 50 y 200 pesos, dependiendo del tamaño, siendo las plantas ganadoras de concursos las que alcanzan mayores costos.
La feria del geranio en Tingambato, ya en su 35ª edición, es un evento que destaca la importancia cultural y económica que tiene este cultivo en la región.
Fuentes: GobiernodeTingambato www.quadratin.com.mx