Marruecos introduce una nueva palanca para acelerar la diversificación de sus salidas de exportación de tomates frescos, en un contexto de fuerte dependencia del mercado europeo y de tensiones comerciales persistentes.
Un decreto publicado el 5 de marzo introduce una subvención de 750 dirhams por tonelada para los volúmenes exportados a mercados fuera de la Unión Europea y del Reino Unido, especialmente a África. El dispositivo se basa en el rendimiento: solo son subvencionables las cantidades exportadas por encima de un umbral de referencia (basado en la media de los envíos entre septiembre de 2010 y agosto de 2020). El objetivo es fomentar la expansión real hacia nuevos mercados, sin respaldar los flujos históricos.
Esta estrategia llega en un momento en que los resultados de las exportaciones siguen siendo sólidos. Marruecos exportó 767.347 toneladas de tomates frescos en 2024, por un valor de 1.150 millones de dólares. Sin embargo, las salidas siguen estando muy concentradas, con la Unión Europea representando el 75,6% de los volúmenes y el Reino Unido el 16,58%.
Marruecos sigue siendo el primer proveedor de tomates de la UE entre los terceros países y el principal exportador al mercado británico, pero esta posición dominante alimenta tensiones con algunos productores europeos, sobre todo franceses y españoles, por sospechas de competencia desleal, etiquetado o irregularidades fiscales, sin que, por el momento, existan pruebas formales.
En este contexto, el desarrollo de las exportaciones a África y a otros mercados internacionales parece ser una vía estratégica para garantizar el crecimiento del sector y reducir la dependencia de los mercados europeos.
Fuente: agrimaroc.ma