El acceso de los jóvenes a las tierras agrícolas se mantiene como uno de los factores vinculados al relevo generacional en el campo español. El proceso se describe como complejo y, en muchos casos, difícil de abordar sin respaldo familiar o económico, por lo que parte del sector reclama un control administrativo para equilibrar la adquisición de suelo.
Según las cifras oficiales citadas, solo un 9 % de los agricultores tiene menos de 41 años y los mayores de 65 años representan el 41,3 % del censo agrario. En este contexto, el Gobierno anunció la movilización de 17.000 fincas rústicas a través de la plataforma "Tierra Joven".
Para Lourdes Perona, agricultora y ganadera de Jaén, acceder a la tierra es "un cuello de botella para muchos jóvenes", ya que encontrar suelo en arrendamiento obliga a invertir y a competir con agricultores y ganaderos que ya disponen de patrimonio. También indica que esta situación afecta a las mujeres que emprenden más tarde y que, al alcanzar los 40 años, dejan de ser consideradas jóvenes por la administración. Sobre la nueva plataforma, considera que es "muy necesario" y reclama que se active "ya".
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Perona también plantea que otras plataformas de anuncio de tierras podrían estar gestionadas por la comunidad autónoma o por el gobierno central, porque "es justo que todos partamos con las mismas premisas y condicionantes".
Clara Torreblanca, ganadera y coordinadora de Juventudes Agrarias de COAG Andalucía, señala que el acceso es "un problema" en un escenario en el que las explotaciones deben ser más grandes para ser rentables, lo que implica disponer de más hectáreas. Añade que "hay un motón de tierra pública que tampoco se está poniendo a disposición de los agricultores y ganaderos" y vincula el banco de tierras a una reclamación de "años". También advierte que las plataformas donde se anuncian tierras son herramientas que "no puede controlar nadie", lo que hace que se especule con la tierra".
Eduardo López, agricultor y ganadero, apunta al precio del suelo como otra barrera y afirma que es "bastante caro", por lo que se necesita un "avalista fuerte" para acceder a financiación bancaria. En Almería, indica que los precios de los cultivos en invernadero están "en torno a 400.000 euros por hectárea".
La Unión Europea, el Gobierno central y las administraciones autonómicas han activado políticas públicas para fomentar el relevo generacional, aunque el texto indica que, por el momento, no son suficientes para invertir la pirámide generacional del campo.
Fuente: efeagro.com