En la Costa Noroeste de Cádiz, los invernaderos de flor cortada están en plena actividad en vísperas de Semana Santa. Con la llegada de la primavera, el sector entra en fase de recolección de producto con destino a pasos y tronos en distintos puntos de España, tras un invierno marcado por los daños causados por los temporales.
En Chipiona, la campaña se centra en la salida de flor para una de las ventanas de comercialización del calendario. Según el sector, tras las pérdidas registradas durante el invierno, la expectativa está puesta en remontar el resultado de los meses anteriores con el incremento de la actividad en primavera.
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Entre las referencias con mayor demanda para estas fechas figuran los claveles, iris, alhelíes y crisantemos. En este periodo, la operativa en invernadero se intensifica para ajustar la recogida y la expedición a los requerimientos de la campaña de Semana Santa.
Luis Manuel Rivera, responsable del sector de flor cortada de la organización agraria COAG, indica que las ventas este año van al alza. En paralelo, en las explotaciones de Chipiona, la recolección se realiza con el objetivo de que el producto llegue a destino en las condiciones requeridas para su distribución y uso ornamental.
La logística comercial recae en más de una treintena de comercializadoras, encargadas de distribuir la flor cortada que se utilizará en centenares de pasos en toda España. Esta estructura de comercialización permite canalizar el volumen recolectado en estas semanas a los distintos mercados vinculados a la celebración.
Tras Semana Santa, el calendario del sector contempla otras fechas de venta, como el Día de la Madre y la temporada de bodas y comuniones. En este contexto, la primavera concentra varias salidas comerciales para la producción de flor cortada de Chipiona.
Fuente: www.canalsur.es