Estados Unidos destinará 13,5 millones de dólares a un proyecto centrado en la construcción de invernaderos de alta tecnología, en un contexto de dificultades de acceso a fertilizantes, derivadas de tensiones geopolíticas y de problemas en las cadenas de suministro. La iniciativa plantea una vía para reducir la dependencia de insumos tradicionales en la producción agrícola.
En los últimos años, el sector agrícola ha operado con volatilidad en disponibilidad y precios de fertilizantes. Entre los factores mencionados figuran las tensiones internacionales que limitan la exportación de materias primas, el aumento de los costes de producción y las disrupciones logísticas y de transporte vinculadas a la pandemia y a conflictos geopolíticos.
© Misima | Dreamstime
El proyecto se basa en invernaderos de alta tecnología, con la integración de sistemas de monitoreo, automatización y gestión de recursos. Entre las herramientas previstas se incluyen control climático, sensórica y ajuste de parámetros de cultivo en tiempo real. También se contempla un manejo del agua y de los nutrientes con menor uso de fertilizantes tradicionales, mediante tecnologías como la hidroponía y la aeroponía.
Según el planteamiento expuesto, estos sistemas buscan operar con menor dependencia de insumos externos, reducir el impacto ambiental y aportar una producción más constante y predecible que la de los sistemas agrícolas convencionales.
Los fondos se destinarán a la investigación, la construcción y la puesta en marcha de estos invernaderos. Entre los objetivos a corto y largo plazo figuran el desarrollo de prototipos funcionales y escalables, la evaluación de la viabilidad económica y ambiental de los sistemas y la creación de un modelo replicable para otras regiones afectadas por la crisis de insumos agrícolas.
La iniciativa se enmarca en un escenario en el que la producción de alimentos afronta retos vinculados al cambio climático, a la urbanización y al aumento de la demanda mundial. En este contexto, el uso de estructuras de ambiente controlado y sistemas de fertirrigación de precisión aparece como una alternativa para adaptar la producción a un entorno con mayor presión sobre disponibilidad y coste de insumos.
Para productores, investigadores y responsables públicos, el proyecto apunta a un cambio en la forma de producir alimentos mediante la tecnología aplicada al cultivo bajo cubierta.
Fuente: www.elperiodico.digital