¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor

Está usted usando un software que bloquea nuestros anuncios.

Ya que publicamos noticias gratuitamente, dependemos de los ingresos de nuestros banners. Por favor, le rogamos que desactive su bloqueador de anuncios y recargue la página para poder seguir visitando esta web.
¡Gracias!

Haga clic aquí para leer la guía de cómo desactivar su bloqueador de anuncios.

Sign up for our daily Newsletter and stay up to date with all the latest news!

Suscripción I am already a subscriber
Utilizan microtúneles para cultuivar frutillas, aseguran que es una técnica que resiste muy bien los vientos

Demuestran que también se puede plantar en el sur de la Patagonia

El ingeniero agrónomo Eduardo Miserendino informó que en el año anterior se produjeron 5.300 kilos de frutillas, un cultivo novedoso para la región. "Frutillas del Viento", un proyecto iniciado por la Fundación 500 RPM y el INTA Esquel, ha logrado reunir a 23 productores en el sur de la Patagonia con el uso de energía renovable y financiamiento de la Unión Europea.

A pesar de los vendavales recientes, los microtúneles protegieron adecuadamente los cultivos, lo cual es esencial en este modelo productivo. El proyecto busca ofrecer una alternativa a la baja rentabilidad de la producción ovina, empleando cultivos intensivos que aprovechan la energía eólica y solar.

© Swkunst | Dreamstime

Miserendino comenzó esta iniciativa en 2020 con el objetivo de utilizar sistemas de riego eficientes, impulsados por aerogeneradores armados en Cholila. Estos aerogeneradores, inicialmente pensados para iluminación, se han adaptado para riego agrícola, uniendo así dos necesidades.

Con más de 30 años de experiencia, Miserendino ha desarrollado ensayos en varias regiones patagónicas para integrar el cultivo de frutillas mediante microtúneles, permitiendo al proyecto cubrir un extenso territorio, incluyendo localidades como El Hoyo, Cholila y Trevelin.

El proyecto se estructura en etapas: Aprendizaje, Producción, y Producción y comercialización. Los nuevos productores reciben inicialmente 2.000 plantines y, luego de un año exitoso, obtienen equipos energéticos: el aerogenerador y los paneles para que hagan funcionar la bomba de agua. Y al tercer año, más o menos, ya son autosustentables.

Esta asistencia se combina con un sistema de pago, favoreciendo la apropiación del proyecto por parte de los agricultores.

Miserendino destaca que "es un trabajo misionero, pero que da sus satisfacciones," subrayando la adaptación genética de las frutillas a las condiciones climáticas locales. Esto permite fortalecer el cultivo en días largos y noches frescas, optimizando el contenido de azúcar de la fruta.

El proyecto, respaldado por municipios y el Ministerio de Producción de Chubut, sigue expandiéndose con expectativas de incrementar la producción hasta 11.000 kilos. Según Miserendino, las visitas frecuentes a los agricultores aseguran el éxito y promueven la continuidad del polo productivo sin asistencia constante.

Fuente: www.adnsur.com.ar

Fecha de publicación:

Artículos relacionados → Ver más