El control biológico se ha convertido en una pieza estructural de la horticultura intensiva, y sigue siendo la estrategia principal para enfrentar a las nuevas plagas, como el Thrips parvispinus. Y es que el aumento de la presión de enfermedades y plagas, la reducción progresiva de materias activas autorizadas y una mayor exigencia normativa han empujado al sector a profesionalizar y diversificar sus estrategias de manejo, y el control biológico ha demostrado ser no solo una forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente de controlar las plagas; sino altamente efectiva.
Desde Saniveg VIP Control, empresa especializada en soluciones de control biológico, su gerente José Manuel Dona Góngora, confirma una tendencia clara al alza en la demanda de organismos de control biológico en los últimos años. "Y en estos momentos las empresas del sector estamos redoblando nuestros esfuerzos por aumentar los conocimientos, protocolos y la producción de organismos de control biológico para poder atender a la demanda, y para cumplir con las recomendaciones que se han establecido para el control de plagas, entre ellas, de T. parvispinus".
© Saniveg VIP Control
La bajada de las temperaturas está ofreciendo un impasse en la expansión de la plaga, ya que ralentiza su actividad biológica; no obstante, también ralentiza la de los propios organismos de control biológico. "Por ello, desde Saniveg VIP Control trabajamos durante todo el año con insectos y ácaros, que mantienen su actividad en invierno, dentro de nuestra filosofía que ha sido siempre la de mantener una gran diversidad de insectos en las fincas agrícolas".
La biodiversidad como estrategia preventiva
Lejos de tratarse de un planteamiento teórico, la importancia de la biodiversidad es una realidad contrastada en los invernaderos. "Tanto el sector como la Administración recomiendan la creación de setos y espacios verdes, en el exterior y en el interior de los invernaderos, con un objetivo agronómico claro: anticiparse a los problemas y crear una barrera natural frente a la entrada de plagas".
Este enfoque integrado combina diferentes herramientas para reducir la presión de las plagas sin depender de una única solución. "Aumentar el número de especies de control biológico, junto con el uso de feromonas, láminas adhesivas y otras estrategias, es fundamental. Llevamos décadas viendo cómo desaparecen materias activas, por lo que solo con un abanico amplio de soluciones se puede afrontar el cultivo con garantías", subraya el gerente de Saniveg VIP Control
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"De cara a las próximas campañas, insistimos en la importancia de empezar con una buena sanidad desde el final del cultivo anterior"
VIP Control es la marca especializada en control biológico de Saniveg y nació alrededor del año 2000, tras 10 años de desarrollo, en un momento en el que la lucha integrada aún era incipiente. Desde entonces, la compañía ha desarrollado soluciones en polinización, insectos auxiliares, nematodos entomopatógenos (NEP)... Precisamente, estos últimos proceden de investigaciones realizadas a principios de los años 2000 en la Universidad de Almería, donde se trabajó en protocolos de control de plagas de suelo y aéreas.
"El uso masivo de organismos de control biológico llegó en 2005, durante la conocida 'crisis del pimiento'", recuerda José Manuel. En la campaña 2005/06, Almería experimentó un grave problema para controlar el trips Frankliniella occidentalis, y la desaparición de materias activas utilizadas representó un punto de inflexión para la adopción del control biológico, se impuso rápidamente y la inmensa mayoría de los agricultores de pimiento pasaron a utilizar los insectos auxiliares.
"Hoy seguimos buscando herramientas, y protocolos que nos incrementen las posibilidades afrontar los cultivos con éxito", remarca el gerente de Saniveg VIP Control, quien participó recientemente en un encuentro celebrado en Almería, promovido por la administración, en el que participaron todos los eslabones de la cadena productiva para elaborar una estrategia de lucha contra el T. parvispinus.
"De cara a las próximas campañas, insistimos en la importancia de empezar con una buena sanidad desde el final del cultivo anterior: un adecuado manejo de los restos de cosechas, iniciar con el cultivo lo más limpio posible y comenzar pronto con las sueltas de auxiliares es clave, tanto dentro como fuera del invernadero; y no solo para el pimiento, sino para todas las hortalizas. En zonas con continuidad de cultivos en invierno-primavera de tomate, hay otras plagas como la Tuta absoluta que siguen siendo uno de los mayores desafíos, en las que mantenemos poblaciones de Nesidiocoris adecuadas durante toda la campaña, para que la fauna auxiliar esté bien instalada cuando lleguen los picos de presión de plaga".
A ello se suman importantes herramientas complementarias como son el uso de feromonas, láminas adhesivas, una correcta iluminación, un encalado apropiado, manejo de clima, evitar el estrés de las plantas… "El control biológico es una de las herramientas más efectivas y sostenibles que tenemos, pero no hay que olvidar que una planta fuerte se defiende mejor y reduce muchos problemas desde el inicio", concluye.
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