El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) está impulsando cambios en la gestión de residuos para cerrar el ciclo de la economía circular urbana. Se implementarán dos plantas de pretratamiento para optimizar el uso de la fracción orgánica y convertirla en abonos y energía renovable. Los residuos de cocina y poda se proyectan como nutrientes reciclados, devolviéndose al suelo agrícola.
Esta estrategia gira en torno al uso del contenedor marrón, donde los residentes depositan residuos orgánicos. La recogida selectiva ha crecido y requiere una revisión de la cadena de tratamiento. Las nuevas plantas servirán como filtros, donde se triturarán los residuos, se retirarán materiales impropios y se homogeneizará la mezcla para obtener un macerado utilizable en digestores.
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En el proceso anaerobio, las bacterias descomponen la materia generando biogás y residuos sólidos y líquidos para fertilizantes. Aunque este proceso ya se aplica, la calidad del producto final requiere mejoras para adaptarse a las necesidades específicas de los agricultores del Parque Agrario del Baix Llobregat.
El enfoque ahora es desarrollar "abonos a la carta", adecuados para diferentes tipos de cultivo. Miquel Trullols del AMB menciona que la homogenización previa permitirá una digestión más precisa, generando fertilizantes sólidos y líquidos de fácil uso. Se están explorando innovaciones como el agua regenerada con fertilizante para áreas de riego tecnificado.
Además, se busca potenciar el biometano, un combustible renovable para la red de gas natural, contribuyendo a la descarbonización urbana. Este rediseño de la gestión orgánica busca reducir la generación de residuos y su envío a vertederos, en el marco de una estrategia para disminuir la huella de carbono.
Este proceso redefine el metabolismo urbano: de la ciudad se devuelven los nutrientes al campo, generando una bioeconomía que promueve el retorno de lo perdido como desecho. En tiempos de crisis climática y presión sobre recursos, los residuos se posicionan como elementos de nueva fertilidad, reciclados desde la ciudad.
Fuente: www.bioeconomia.info