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El Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas colabora con la Fundación Gates

Plantas resistentes a condiciones extremas: la agricultura del futuro

El Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas (CBGP), en colaboración con la Fundación Gates, trabaja para enfrentar los desafíos agronómicos en un planeta con condiciones cada vez más extremas. Los investigadores estudian cómo las plantas responden a temperaturas elevadas, sequías e incrementos de salinidad en suelos, enfocándose en generar variedades de cultivo adaptadas a estos cambios.

La investigadora Mar Castellano destaca que las plantas utilizan mecanismos moleculares para resistir estreses ambientales. Su equipo crea "pruebas de concepto" mediante plantas transgénicas que acumulan proteínas de resistencia, resultando en variedades como la de tomate resistente a la salinidad. Este avance busca beneficiar también a cultivos más sensibles al estrés, como guisantes, judías o fresas, extendiendo la tecnología a brásicas esenciales para la alimentación.

© Tinnakorn Jorruang | Dreamstime

Paralelamente, el proyecto liderado por Luis Rubio explora la modificación genética de cereales para que "respiren" nitrógeno, reduciendo la dependencia de fertilizantes químicos. Mediante la transferencia de genes de bacterias fijadoras de nitrógeno a plantas, se busca desarrollar cereales que se autofertilicen, con especies clave como arroz, trigo y maíz.

El uso de fertilizantes químicos, aunque crucial para elevar la productividad agrícola, tiene un impacto ambiental considerable, contaminando aire y suelo. Carlos Echavarri, del equipo de Rubio, explica que disminuir el uso de fertilizantes contribuiría a una recuperación de suelos y una agricultura más sostenible. Aunque el desarrollo de estas capacidades en cereales autofertilizados es ambicioso, el equipo está comprometido a avanzar en este desafío tecnológico.

El CBGP cuenta con instalaciones de 1900 m², incluyendo un invernadero de 1200 m² equipado con climatización e iluminación específica para desarrollar varias investigaciones simultáneamente. La infraestructura permite fenotipado digital automatizado, y el análisis de raíces mediante "rizotrones". Este entorno está dispuesto para experimentaciones de organismos públicos y privados interesados en afrontar desafíos agrícolas futuros.

Fuente: efeagro.com

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