Durante muchos años, Simon Voogt, consultor de cultivos recientemente jubilado, pasó temporadas fuera de Países Bajos y tuvo ocasión de visitar invernaderos en una gran cantidad de lugares. Sin embargo, nunca ha dejado de seguir de cerca la situación en los Países Bajos, mostrando especial interés por la horticultura y el futuro del sector.
Países Bajos es líder en horticultura de invernadero. El clima en nuestro país es muy adecuado para la producción de invernadero. También ayuda el hecho de disponer de agua en abundancia. Las condiciones hoy en día siguen siendo favorables. Simon no tiene ninguna duda al respecto.
En sus años en el extranjero, ha sido a menudo testigo de la aplicación en todo el mundo de conocimientos adquiridos por holandeses. Él mismo ha contribuido también a ello en su rol de asesor de cultivos. "La horticultura holandesa de invernadero es conocida por su alto desarrollo tecnológico y sus conocimientos, y es un sector especialmente innovador".
Invernaderos antiguos con futuro
La horticultura de invernadero holandesa empezó hace unos 100 años. Por aquel entonces se erigieron muchos invernaderos en la región de Westland. Hoy en día, esa está bajo presión debido al crecimiento de las ciudades de los alrededores, que necesitan cada vez más espacio, explica Simon. "La zona de invernaderos de Westland está hacinada, por así decirlo. El sector ya no tiene el espacio necesario para poder seguir creciendo".
En la actualidad, la prioridad es agrupar invernaderos y trasladar o eliminar invernaderos solitarios. Según Simon, en Westland, todavía hay bastantes invernaderos construidos en los años 70 y 80. "Estos no tienen la altura de los invernaderos modernos, pero siguen siendo excelentes para cultivos bajos como la lechuga, la escarola, las espinacas, las judías o las fresas".
También ve oportunidades para cultivos con tiempos de crecimiento muy cortos (de 10 a 12 semanas), como los mini pepinos o el cannabis con fines medicinales, entre otros. "Todos estos cultivos pueden realizarse en sustratos o incluso con sistemas NFT, tanto ecológicos como convencionales". Voogt se muestra menos entusiasta por el uso de invernaderos para fines no hortícolas, como el almacenamiento de caravanas. "A menudo, con la producción de cultivos adecuados en estos invernaderos de baja altura se logran mejores resultados económicos que alquilándolos para almacenamiento de caravanas", argumenta Simon.
Traslado a Maasvlakte
Para hacer sitio para facilitar el crecimiento del sector, sobre todo si aumenta la presión sobre los invernaderos de Westland, el experimentado asesor de cultivos cree que Maasvlakte es una buena alternativa.
"En los años 70, se construyeron Maasvlakte 1 y 2 en la desembocadura del río Maas. Estos proyectos en tierras ganadas al mar se construyeron tras la colocación de un dique anular, en el cual se depositó arena del Mar del Norte. Al igual que la construcción de las obras del Delta en su momento, estas recuperaciones de tierras del Mar del Norte son un desarrollo de alta tecnología, llevado a cabo por el Departamento de Obras Públicas".
En Maasvlakte 1 se construyeron refinerías de petróleo y, en los años 70, un oleoducto para suministrar CO₂ a la zona de invernaderos de Westland. "La construcción de esta infraestructura conectada con Westland fue entonces un avance muy positivo para esta zona de invernaderos hortícolas".
Como indica su nombre holandés, Maasvlakte es una zona muy llana, señala Simon. "Con una superficie de 20 km², hay espacio de sobra para construir invernaderos de cristal. La construcción de estos invernaderos y el depósito de sustratos de cultivo suponen un coste mínimo para nivelar este terreno. Hay un suministro abundante de agua y CO₂. Además, son terrenos mucho más accesibles a las carreteras principales. Toda la zona de invernaderos de Westland está muy poco abierta y llena de rotondas, lo que dificulta mucho el transporte pesado de todos los productos y suministros de los invernaderos".
Consejo: agruparse y crecer en Maasvlakte
Simon conoce los informes de Rabobank e ING, entre otros, en los que prevén que los Países Bajos desempeñen un papel cada vez más importante en el suministro al sector global de la horticultura de invernadero. Se prevé una reducción de la superficie de invernadero de entre el 10 y el 15 % y un trabajo a mayor escala, sobre todo en lo que respecta al cultivo de hortalizas. Los bancos pronostican que esta tendencia se mantendrá, pero, según Simon, no en los Países Bajos, porque "nuestro pequeño país está lleno".
Por lo tanto, cree que lo más aconsejable para la horticultura de invernadero en los Países Bajos es establecer emplazamientos concentrados en aquellas provincias que cuentan con las mejores condiciones, afirma Simon, que cree que la recuperación de tierras del Mar del Norte es también una muy buena opción. "Después, habrá que empezar a construir Maasvlakte 3 y reservar al menos entre 1.000 y 1.500 hectáreas para la horticultura de invernadero", explica.
El posible nuevo terreno, sobre el que hay un estudio en curso y que permitiría ganar unas 1.000 hectáreas, podría utilizarse en parte para reemplazar los invernaderos de Westland que habrá que eliminar para hacer sitio a viviendas. Esas viviendas son necesarias, dado el crecimiento de la población, que también supondrá una mayor demanda de productos de los invernaderos, incluidas flores y plantas, según Simon. "Además, habrá suficientes personas disponibles para trabajar en los invernaderos, aunque también aumentará la automatización".
Simon defiende que el futuro de los cultivos de tomates, pepinos, pimientos y berenjenas está en el sur. "Para la producción durante todo el año de cultivos hortícolas como tomates, pepinos, pimientos y berenjenas, la luz solar es el factor limitante en los Países Bajos. Estos cultivos se producirán a gran escala en el sur de Europa. Francia, España y Marruecos gozarán de una posición dominante. He visto que está ocurriendo lo mismo al otro lado del charco. México, en particular, es ahora el huerto de Estados Unidos".
Simon ha escrito anteriormente sobre la luz, el agua, el oxígeno en el agua de riego y el CO₂, entre otras cosas, y sobre sus experiencias al respecto en la horticultura internacional a lo largo de los años.