Un proyecto piloto para el cultivo del tomate acorazado, un híbrido desarrollado por la Universidad de Costa Rica (UCR), ha comenzado su implementación. El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) entregó fertilizantes a cinco productores seleccionados para esta iniciativa, la cual busca mejorar la producción local con un producto de alto valor nutricional.
El MAG destacó que el tomate acorazado posee tolerancia a enfermedades como marchitez bacteriana y el virus de la cuchara (TYLCV). Además, su calidad postcosecha permite una mayor durabilidad, reduciendo pérdidas durante transporte y almacenamiento.
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Este nuevo híbrido, caracterizado por altos grados Brix y notables propiedades organolépticas, es visto como un producto diferenciado en mercados que valoran calidad y producción responsable. Asimismo, el cultivo demanda menos agroquímicos, lo que lo posiciona como una opción viable dentro de esquemas de seguridad alimentaria institucional.
Karla Mena Soto, directora Nacional de Extensión Agropecuaria, afirmó que el cultivo del tomate acorazado ofrece una alternativa basada en evidencia científica, con potencial para disminuir el impacto ambiental y mejorar la competitividad del sector. Según Mena, el proyecto también abre puertas a nuevos mercados para los agricultores participantes.
En colaboración con el Consejo Nacional de Producción (CNP), el MAG intenta integrar este híbrido al Programa de Abastecimiento Institucional (PAI), mediante el encadenamiento de los cinco productores como proveedores. Esta estrategia, coordinada con el Ministerio de Educación Pública (MEP), pretende abastecer a 34 centros educativos en Alajuela.
Las autoridades subrayan que esta colaboración interinstitucional busca apoyar la producción agrícola nacional, fomentar sistemas productivos sostenibles y asegurar el acceso a alimentos frescos y sanos para los estudiantes
Fuente: www.amprensa.com