La inseguridad y el cobro de piso inciden en los vendedores de fresas en las carreteras de Irapuato, Guanajuato. Estos comerciantes enfrentan presiones de grupos delictivos para pagar cuotas que alcanzan hasta 50 mil pesos. Este contexto reduce el número de personas dispuestas a ofrecer sus productos en estas vías.
Los afectados reportan que las demandas de pago de los extorsionadores representan una carga económica para los pequeños comerciantes y generan un ambiente de miedo. Debido a esto, muchos están abandonando sus áreas de venta tradicionales.
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El problema se enmarca en un escenario de aumento del delito de extorsión en Guanajuato. En 2025, municipios del estado, como Irapuato, Apaseo el Grande, Apaseo el Alto, San Miguel de Allende y Pénjamo, han registrado incrementos en las denuncias por extorsión, con algunos superiores al 400 % respecto a períodos anteriores.
Autoridades y organismos empresariales están conscientes de que la extorsión es una preocupación constante para los comerciantes. Este fenómeno afecta tanto la seguridad individual como la viabilidad económica de los negocios pequeños en la región.
Fuente: guanajuatodigital.com