En los últimos años han aumentado mucho los precios de la electricidad, lo que ha llevado a los agricultores a examinar más críticamente sus estrategias de iluminación. La cuestión es si se puede reducir el consumo de electricidad para la iluminación sin afectar el cultivo y la producción. Se considera, por ejemplo, atenuar la iluminación cuando hay suficiente radiación externa o cuando el precio de la electricidad sube mucho; compensar los días soleados con días con menor iluminación; o utilizar, sobre todo, luz roja con alta eficiencia energética.
© Kas als Energiebron
Mediante el proyecto "Masterplan Licht" se desarrollan estrategias de iluminación inteligentes y energéticamente eficientes. Anja Dieleman y Jaco den Bakker, de Wageningen University & Research (WUR), han ofrecido una actualización al respecto.
El 16 de septiembre de 2025 se plantaron cuatro cultivos de tomate Macxize. La iluminación se incrementó a 17 horas con las siguientes estrategias:
1. Referencia: 325 µmol/m²/s; espectro 5% azul, 5% verde y 90% rojo.
2. 100% luz roja, con la misma intensidad que la referencia.
3. Alternando la intensidad de la luz por día entre 225 y 425 µmol/m²/s.
4. Alternando la intensidad de la luz por semana: 4 días de intensidad baja (225 µmol/m²/s) y 3 días de alta (458 µmol/m²/s)
En las primeras semanas de cultivo, las plantas expuestas a 100% de luz roja tenían un aspecto robusto, con hojas largas y un desarrollo de racimos comparable al de otros métodos. Con todas las estrategias se observó un cultivo generativo con ligeros síntomas en los bordes foliares. En los primeros racimos cosechados se observó cierta decoloración, aunque no en todos los tratamientos.
Las plantas de ambos métodos con cambios de luz arrojaron resultados comparables a los de la referencia. A pesar de un mayor vigor en algunos casos, en cuanto a los volúmenes de producción, los resultados de estos dos tratamientos son similares a los de la referencia. Esto indica que los tomates pueden compensar los días de poca luz (solar) más tarde, cuando hay más radiación. Y esto no tiene por qué hacerse siempre con luz artificial.
Iluminar solo con luz roja tiene dos ventajas: la luz roja es energéticamente eficiente (alto µmol/J) y permite una fotosíntesis eficaz. Siempre se había asumido que los tomates también necesitaban suficiente luz de otros colores para un buen crecimiento y desarrollo, pero por ahora los resultados del cultivo iluminado solo con luz roja muestran que la producción es comparable a la obtenida con los otros tres tratamientos. Lo único es que las plantas tienen un aspecto menos vigoroso y presentan una menor carga. El tiempo dirá lo que pasará a más largo plazo. Hasta ahora, el uso exclusivo de la luz roja ha dado mejores resultados de los que los agricultores y asesores esperaban. El cultivo ha resistido bien y, ahora que empieza a haber más luz natural, las plantas se están recuperando.
El experimento continuará hasta finales de mayo.
El objetivo del proyecto "Masterplan Licht" es reducir el consumo energético en la horticultura de invernadero mediante el control inteligente de la iluminación de asimilación, permitiendo iluminar de maneras menos intensivas o más eficientes. El proyecto es fruto de la colaboración entre la unidad de negocio de invernaderos de la WUR, Delphy Improvement Centre, Plant Lighting y Glastuinbouw Nederland, con financiación de Topsector Tuinbouw & Uitgangsmaterialen y de Stichting KIJK.
Fuente: Kas als Energiebron