Al cierre de la campaña de otoño, el pepino cultivado en Almería mantuvo una relativa estabilidad en los precios, con un ligero repunte del 1%, alcanzando los 1,59 €/kg en la semana 7, según datos del Observatorio de Precios y Mercados de la Consejería de Agricultura de Andalucía. En paralelo, el pepino francés registró un aumento más pronunciado, del 11%, hasta situarse en 1,27 €/kg.
En contraste, la mayoría de los principales hortícolas protegidos de la provincia experimentaron descensos significativos. El pimiento retrocedió un 33%, el tomate cayó entre un 1% y un 20% según la variedad, el calabacín se redujo un 36% y la berenjena bajó un 35%, reflejando la presión sobre los precios hacia el final de la campaña. Estos movimientos evidencian una estabilidad relativa del pepino frente a la tendencia general a la baja en el sector hortofrutícola andaluz.
La semana estuvo marcada por condiciones meteorológicas adversas, con rachas de viento superiores a 100 km/h en momentos puntuales, lluvias persistentes y una notable reducción de la radiación solar. Estos factores se suman a los daños acumulados en los cultivos de invernadero tras los temporales registrados en semanas anteriores, generando un entorno complicado para la producción.
La elevada humedad relativa y la escasa luminosidad han favorecido el desarrollo de enfermedades fúngicas y otros patógenos. Aunque el viento ha ayudado parcialmente a secar las plantas, se espera que la presión fitosanitaria aumente en las próximas semanas.
En las alhóndigas almerienses, los volúmenes comercializados descendieron en general respecto a la semana anterior, con la excepción de calabacín y berenjena, que mostraron ligeros incrementos. El tomate liso mantuvo cotizaciones estables en 0,83 €/kg, mientras que el resto de variedades experimentaron caídas de precio.
La campaña comenzó en septiembre con mayores volúmenes y precios inferiores a los del año anterior. En enero, periodo que concentra alrededor del 14% del total de la comercialización, las condiciones meteorológicas adversas limitaron la producción, provocando un aumento de los precios hasta niveles históricos. En febrero se observa una corrección a la baja, aunque los valores siguen por encima de los registrados en la campaña pasada, salvo para el tomate liso.
A nivel internacional, el tomate almeriense compite principalmente con la producción neerlandesa en los mercados del norte de Europa y con la oferta marroquí en destinos como Francia y Reino Unido, lo que refuerza la importancia de la calidad y regularidad en la oferta para mantener su competitividad.
Fuente: aenverde.es