¡Suscríbase a nuestra newsletter y manténgase al día con las últimas noticias!

Suscribirse Ya soy suscriptor

Está usted usando un software que bloquea nuestros anuncios.

Ya que publicamos noticias gratuitamente, dependemos de los ingresos de nuestros banners. Por favor, le rogamos que desactive su bloqueador de anuncios y recargue la página para poder seguir visitando esta web.
¡Gracias!

Haga clic aquí para leer la guía de cómo desactivar su bloqueador de anuncios.

Sign up for our daily Newsletter and stay up to date with all the latest news!

Suscripción I am already a subscriber
App icon
FreshPublishers
Abrir en la app
ABRIR
Maslana

De residuo ganadero a fertilizante orgánico capaz de ahorrar 2,5 millones de litros de agua por hectárea

Hoy, casi el 100% de los vecinos del pequeño pueblo gaditano de Grazalema ya están en sus casas después de que la población entera tuviera que abandonarlas hace 20 días, tras las lluvias históricas de principios de febrero, cuando se produjo la colmatación del acuífero sobre el que se asienta la población y se tuviera que evaluar la seguridad geológica de la zona.

Y, aunque este suceso extraordinario ha hecho recaer la atención sobre Grazalema a escala internacional, no hay que olvidar que la fama de este municipio se remonta siglos atrás. Y es que la producción de lana, alrededor de la cual floreció una pujante industria textil, hizo de Grazalema un nombre conocido en toda Europa. No obstante, hace unos 200 años, la Revolución Industrial y la pérdida de competitividad frente a otras zonas con mejor logística ferroviaria trasladaron la zona de producción de paños y mantas a otros puntos de Europa, y la actividad que había situado a Grazalema en los mapas decayó hasta el punto de que, de las más de 25 fábricas de paños que existían en el municipio, solo queda una en activo en la actualidad.

© Maslana

Desde entonces muchas fueron las personas que tuvieron que emigrar de este pueblo blanco de la sierra de Cádiz, pero también vinieron nuevos pobladores; entre ellos, el holandés Fred Guelen, quien ha impulsado a través de la Fundación Grazalema Regenerativa, el resurgimiento y la transformación de este recurso histórico en la población, la lana, en una solución 100% natural y sostenible para la agricultura intensiva, apoyando al proyecto de Maslana.

Maslana: la lana de oveja devuelve a Grazalema al mapa agrícola europeo
La empresa ha desarrollado un pellet de lana de oveja destinado a la agricultura: un fertilizante orgánico con capacidad de nutrición, que mejora la estructura del suelo y la retención hídrica.

"Con la aparición de las fibras sintéticas y el cierre de algunos mercados a la lana española, gran parte de la lana que se produce a nivel nacional ha quedado en desuso. Sigue existiendo lana merina de excelente calidad para textil y, de hecho, es muy valorada, pero también hay mucha lana que no encuentra salida, así que nuestro objetivo era darle valor a ese material que hoy es prácticamente un residuo para el ganadero", explica desde la Fundación Juan Baena.

© Maslana

"Estamos en la tesitura de que a muchos ganaderos no se les paga la lana, o incluso les cuesta más traer al esquilador que lo que obtienen por ella. Nosotros compramos esa lana a un precio razonable para que deje de ser un problema y pase a formar parte de la cadena de valor y de la economía circular".

Lanopellet: fertilizante NK natural
El producto estrella de Maslana es el pellet de lana, denominado comercialmente Lanopellet. "Se trata de lana sin aditivos, 100% natural, sometida únicamente a un proceso mecánico de pelletización en el que la lanolina – la grasa natural del pelo de la oveja – actúa como aglutinante natural, tras el cual se seca y se envasa".

"Desde el punto de vista agronómico, el pellet presenta características nutricionales interesantes, con más de un 8% de nitrógeno y alrededor de un 4% de potasio, lo que lo convierte en un fertilizante NK de liberación progresiva".

Pero sus ventajas van más allá de la nutrición.

Retención de agua y mejora estructural del suelo
Uno de las características más potentes de los Lanopellet de Maslana es la capacidad de retención hídrica de la lana, gracias a su carácter higroscópico. "La lana retiene la humedad, lo que permite espaciar los riegos en las explotaciones agrícolas, algo muy importante en zonas con recursos hídricos limitados o con un clima seco. En determinadas condiciones se puede llegar a ahorrar hasta 2,5 millones de litros de agua por hectárea y año", afirma Álvaro Benítez, responsable en Maslana.

© Maslana

Además, el pellet mejora la estructura del suelo, especialmente en terrenos degradados o, como ha ocurrido en la propia Grazalema, en los que las lluvias intensas provocan una pérdida de suelo y nutrientes. "Cuando mezclas la lana pelletizada con un suelo castigado, mejoras su estructura, su aireación y su capacidad de retención hídrica. Es una solución muy interesante para la agricultura intensiva que busca alternativas orgánicas", añade. "A esto hay que añadir su efecto disuasorio frente a babosas y caracoles, también muy valorado en la horticultura".

Un mercado por construir en España
Si bien en países como Alemania el mercado de los pellets de lana está más desarrollado, en España prácticamente no existía hasta la creación de Maslana. "La comercialización de nuestros pellets comenzó el 1 de enero, tras obtener las autorizaciones necesarias del Ministerio, un proceso que se ha visto condicionado por la normativa SANDACH (subproductos animales no destinados a consumo humano), lo que alargó los trámites administrativos".

"Las recientes lluvias y el desalojo del municipio han supuesto un parón logístico, pero la actividad ya se ha retomado y, aunque empezar algo nuevo siempre es complicado, también muy emocionante".

"Por ahora estamos haciendo una labor pedagógica importante, estableciendo contactos con distribuidores y agricultores, porque este es un producto muy desconocido; pero nuestro objetivo es claro: además de ser pioneros en la fabricación de pellets de lana en España, queremos ser los referentes y propulsores de este nuevo modelo de industria que podría crecer en otras zonas, ofreciendo una importante solución a los ganaderos y una nueva oportunidad de futuro a municipios que poco a poco van despoblándose: sacar un residuo de la ecuación y reintroducirlo en la cadena de valor, como una propuesta de economía circular y sostenible".

© MaslanaPara más información:
Maslana
Calle de las Piedras 47
11610 Grazalema Cádiz (España)
[email protected]
maslana.es

Artículos relacionados → Ver más