Con la campaña en marcha en Rio Grande do Sul hasta abril, las condiciones climáticas de las últimas semanas han favorecido el desarrollo de los cultivos de fresa en diferentes regiones del estado. Según Emater/RS-Ascar, las temperaturas suaves y la elevada amplitud térmica han estimulado la emisión de flores, lo que indica una perspectiva de aumento de la producción en las próximas semanas, aunque los productores todavía afrontan desafíos relacionados con el manejo del cultivo, como el control de la mosca de alas manchadas (Drosophila suzukii). El insecticida a base de fenpropatrina, utilizado en el manejo de la plaga, ya no está disponible en el mercado, lo que genera preocupación entre los productores de la región administrativa de Emater/RS-Ascar de Caxias do Sul.
En Nova Petrópolis, el bajo volumen de precipitaciones, junto con temperaturas nocturnas suaves, ha favorecido la emisión floral en las plantas. Parte de los productores aprovecha el periodo para realizar la poda drástica de renovación de las plantas, una práctica que estimula nuevos ciclos productivos. En Canela, por su parte, se han realizado las primeras plantaciones de plantones procedentes de Segovia (España). Las plantas de uno o dos años presentan una floración y fructificación consideradas adecuadas para el verano, periodo en el que se registra el mayor volumen de cosecha. También crece el interés por sistemas de producción que utilizan la recirculación de la solución nutritiva, y ya se están construyendo nuevas unidades productivas con esta tecnología.
En la región de Pelotas, las variedades de días cortos han finalizado su ciclo productivo. Las variedades de días neutros han registrado una reducción de la producción debido al intenso calor, que inhibe la floración. Ante esta situación, los productores han realizado podas de limpieza para mejorar las condiciones sanitarias de las plantas y preparar un nuevo ciclo productivo. Las parcelas se encuentran actualmente en fase inicial de floración, con expectativas de cosecha entre finales de marzo y abril. A pesar de la menor disponibilidad, todavía hay oferta en el mercado de frutos de menor calibre.
En la región de Soledade, las condiciones climáticas también favorecen el cultivo. Las temperaturas suaves y la elevada amplitud térmica, consideradas atípicas para esta época del año, han impulsado la emisión floral. Como resultado, se espera un incremento de la producción en las próximas semanas.
A pesar de la relevancia del cultivo, los especialistas señalan que la producción brasileña de fresa todavía tiene potencial de crecimiento en el mercado interno. Actualmente, el país ocupa la novena posición entre los mayores productores mundiales, aunque el consumo de la fruta sigue siendo relativamente bajo. Según datos recientes de Embrapa, en 2023 Brasil produjo 187.800 toneladas de fresas, con un consumo medio anual de 925 gramos por persona.
Fuente: Emater RS / abrafrutas.org