La plasticultura biodegradable se perfila como un elemento esencial en el cierre del ciclo de la agricultura sostenible. AIMPLAS, Centro Tecnológico del Plástico, organizó el IX Seminario Internacional de Biopolímeros y Composites Sostenibles, que reunió a más de 150 expertos, en su sede. Este evento, en el ámbito de los biopolímeros, congregó a más de 20 ponentes durante los días 4 y 5 de marzo de 2026.
El seminario centró sus objetivos en promover el debate sobre bioplásticos y composites sostenibles dentro de la economía circular, estimulando avances en investigación, desarrollo e innovación, así como ofreciendo soluciones para la cadena de valor. Espacios como este han reunido a investigadores, empresas y otros profesionales del sector, potenciando el intercambio de conocimiento y el surgimiento de redes de colaboración.
Miguel Ángel Domene Ruiz, de la Estación Experimental Cajamar, participó en el evento, abordando temas relacionados con la plasticultura biodegradable y su rol en la economía circular. La participación incluyó una exposición sobre cómo estos productos ofrecen soluciones para reducir el impacto ambiental sin comprometer la productividad. Enfocándose en la necesidad y la oportunidad en el sector agrícola, Ruiz destacó la transición hacia modelos de economía circular.
La intervención titulada 'Potencial de los productos de plasticultura biodegradables en la Economía Circular' se centró en los métodos biodegradables empleados en acolchados, túneles y otros elementos necesarios en invernaderos. Estos productos permiten mejorar el rendimiento y optimizar el uso del agua, pero los plásticos convencionales suelen generar residuos difíciles de gestionar, costos adicionales y contaminación del suelo cuando no se gestionan adecuadamente.
© Fundación Grupo Cajamar
En cambio, los plásticos biodegradables están diseñados para descomponerse mediante microorganismos, ofreciendo una alternativa sostenible acorde con los principios de reducir, reutilizar y valorizar los recursos. Una vez cumplida su función, estos materiales se reintegran al suelo, lo que disminuye costos y residuos y reduce la huella de carbono.
Esta plasticultura no solo aborda una necesidad ambiental evidente, sino que también se posiciona como un motor de innovación y competitividad, fortaleciendo la resiliencia del sector agrícola en una economía que busca cerrar ciclos y maximizar el valor de los recursos. Durante la ponencia, se expusieron resultados de proyectos como
BIOVEGE, VEGE-PACK y AGROVAL, entre otros.
Más información sobre el seminario se encuentra disponible en la web oficial de AIMPLAS: IX Seminario Internacional de Biopolímeros y Composites Sostenibles - AIMPLAS: mundoplast.com
Fuente: www.plataformatierra.es