La industria peruana del arándano enfrenta un escenario global cada vez más complejo, marcado por factores geopolíticos, cambios en los mercados y la necesidad de estrategias más sofisticadas para mantener la competitividad, según destacaron expertos durante el XXXIX Seminario Internacional de Blueberries en Lima.
Luis Miguel Vegas, gerente general de Proarándanos, señaló que la expansión productiva ya no garantiza el éxito comercial, y que los países competidores deben enfocarse en eficiencia integral y planificación estratégica para consolidar su posición internacional.
El aumento de la producción mundial de arándanos ha elevado las exigencias para los exportadores, que deben gestionar tanto la cosecha como la llegada al mercado en el momento óptimo. Vegas advirtió que fenómenos climáticos como El Niño y tensiones geopolíticas, por ejemplo en Medio Oriente, pueden afectar los costos logísticos y de insumos, lo que obliga a la industria a actuar con disciplina y planificación.
"La crisis que estamos viendo en Medio Oriente puede tener un impacto directo en el costo de los fletes y en los insumos que necesita la operación. Por eso la industria tiene que ser muy disciplinada y estratégica", explicó el ejecutivo.
A pesar de medidas arancelarias aplicadas por Estados Unidos, Vegas destacó la importancia de Perú como socio estratégico de ese mercado. El país norteamericano no produce suficiente para cubrir toda su demanda de arándanos y busca fomentar el consumo de frutas saludables. Perú cumple un papel clave en ese suministro, afirmó.
El ejecutivo también señaló que cerca del 30% de la producción peruana de arándanos cuenta con inversión estadounidense, lo que refuerza la integración de ambos mercados.
Aunque Estados Unidos sigue siendo el principal destino de exportación, Vegas indicó que Perú debería mirar hacia mercados emergentes con alto potencial de crecimiento, como Brasil e India. Sin embargo, advirtió que el desarrollo de estos mercados depende en gran medida de la logística para garantizar un suministro eficiente.
Otro actor relevante es China, donde la producción local ha crecido y los consumidores muestran un perfil cada vez más exigente. Vegas subrayó que comprender el desarrollo del mercado chino es fundamental para evaluar cómo podría afectar la participación peruana en el comercio global de arándanos.
En cuanto a la expansión interna, la superficie cultivada de arándanos en Perú crece alrededor de un 10% anual. Vegas subrayó que el desafío consiste en gestionar este incremento de manera equilibrada para evitar sobreoferta y mantener la estabilidad del mercado.
"No sabemos cuál es el techo de Perú", reconoció. Cada campaña debe ser gestionada en función del consumo y la demanda global, concluyó.
Fuente: blueberriesconsulting.com