Investigadores de la Universidad de California (UC Davis) y del Instituto de Genómica Innovadora (IGI) han desarrollado un editor genético de tamaño reducido que supera las limitaciones de tamaño del sistema CRISPR-Cas9 tradicional. Esta enzima, derivada de "genes saltarines", permite una edición genética vegetal altamente eficiente y heredable mediante un sistema de administración viral simple, evitando así la necesidad de una modificación genética compleja y altamente regulada.
© Amaviael | Dreamstime
El avance se centra en una enzima llamada TnpB, significativamente más pequeña que la proteína Cas9 estándar. Gracias a su tamaño compacto, la TnpB se puede empaquetar fácilmente en virus vegetales, que actúan como "mensajeros" para transportar la maquinaria de edición a las células. A diferencia de los métodos anteriores, que requerían la inserción permanente de ADN extraño en el genoma de la planta, este nuevo enfoque permite una edición sin transgenes. En pruebas con plantas de tabaco, el equipo logró una impresionante eficiencia de edición de hasta el 90 %, y las nuevas características se transmitieron a casi toda la descendencia.
Esta innovación podría cambiar radicalmente la velocidad y la accesibilidad del fitomejoramiento de precisión. Al simplificar el proceso de entrega, la tecnología permite a los investigadores desarrollar cultivos resilientes y de alto rendimiento con mayor rapidez y a un menor coste. El equipo trabaja actualmente para adaptar este sistema a cultivos alimentarios esenciales como tomates y pimientos, ofreciendo una herramienta poderosa para ayudar a la agricultura mundial a adaptarse a los desafíos del cambio climático y la seguridad alimentaria.
Fuente: fundacion-antama.org