Perú sigue liderando el mercado mundial de exportación de arándanos, y los recientes cambios tecnológicos en el cultivo comercial están permitiendo a los productores satisfacer la creciente demanda de fruta de alta calidad. Doris Zhang, de NatureHydro, proveedor profesional de soluciones de hardware Ag-Tech, explica que "la rápida expansión de la industria peruana del arándano está impulsada por la orientación a la exportación a gran escala y por una creciente demanda de control medioambiental".
El cultivo tradicional basado en el suelo, aunque históricamente común, presenta varios retos a escala comercial. "Las enfermedades transmitidas por el suelo, el drenaje irregular y la incapacidad para controlar con precisión el entorno de la zona radicular limitan la consistencia de la fruta y la estabilidad del rendimiento", señala. En respuesta, muchas explotaciones a gran escala están adoptando sistemas de cultivo basados en sustratos. Estos sistemas permiten a los productores estandarizar el suministro de agua, nutrientes y oxígeno, garantizando cosechas estables y fruta de alta calidad para los mercados de exportación.
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Ingeniería de la zona radicular: Poda aérea y guía radicular
NatureHydro ha completado recientemente una instalación a gran escala en Perú con su sistema de cultivo comercial de 33 litros, diseñado para el cultivo de arándanos de alta densidad. "La principal ventaja del sistema de macetas de 33L reside en su capacidad para guiar la estructura radicular". A diferencia de los contenedores tradicionales, en los que las raíces suelen formar bucles circulares a lo largo de las paredes, estas macetas diseñadas con precisión cuentan con estructuras de ventilación laterales e inferiores que promueven la "poda por aire".
Cuando las puntas de las raíces encuentran aire, su crecimiento se reorienta de forma natural hacia las raíces laterales, creando una red radicular más densa y uniforme. Las ventajas, explica Doris, son que "ya no se enredan las raíces, aumenta significativamente la superficie de absorción y la vitalidad de la planta es más estable", lo que favorece un desarrollo uniforme de la fruta.
El diseño de base elevada reduce el riesgo de enfermedades
La gestión de enfermedades es otro aspecto crítico a gran escala. En los sistemas de alta densidad, la transmisión de patógenos suele estar relacionada con el encharcamiento y el contacto entre raíces. El diseño de base elevada de los contenedores de 33 L aborda este problema al proporcionar "aislamiento y drenaje rápido".
Al elevar el fondo del contenedor, una capa continua de aire favorece el drenaje rápido del agua y evita que las raíces permanezcan en condiciones de excesiva humedad. "Esto reduce la incidencia de enfermedades transmitidas por el suelo, como la podredumbre de las raíces, y disminuye los costes generales de protección de las plantas", añade, lo que hace que la producción a gran escala sea más fiable y rentable.
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Eficiencia de recursos en cultivos áridos
La eficiencia en el uso del agua y de los nutrientes es otro de los factores que impulsan la adopción de esta tecnología. Según ella, los productores suelen ver mejorada la eficiencia del riego, reducida la lixiviación de nutrientes, menor consumo de agua por unidad de producción y mayores ratios de producción comercializable.
En regiones áridas o con recursos limitados, la precisión de los aportes, combinada con un drenaje optimizado, garantiza que los rendimientos se mantengan estables a pesar de las limitaciones medioambientales.
Escalabilidad operativa y estandarización
La escalabilidad operativa también mejora con estos contenedores modulares. "Para grandes invernaderos o instalaciones comerciales, un diseño coherente de las unidades permite la reproducción estandarizada en toda la explotación", explica.
El control unificado del riego y la fertilización, combinado con una integración más sencilla con los sistemas automatizados, permite a los productores ampliar la producción como si se tratara de una cadena de montaje industrial, manteniendo al mismo tiempo la uniformidad de la calidad.
El futuro de la producción de berries basada en hardware
Doris considera que la tecnología agrícola está dando forma a la producción de berries de invernadero en tres direcciones principales: la sistematización, la agricultura digital y la replicación global.
"Estamos pasando de las técnicas de cultivo a la gestión holística del sistema medioambiental, en el que los contenedores, el riego y los medios de cultivo forman un diseño unificado", afirma. Los sensores y la automatización permitirán supervisar en tiempo real las condiciones de la zona radicular, mientras que los sistemas de contenedores estandarizados permitirán obtener rendimientos uniformes en distintas zonas geográficas. Estas innovaciones están transformando el cultivo de berries, que ha pasado de las prácticas tradicionales basadas en la experiencia a un sistema preciso, a escala industrial, capaz de reproducirse mediante ingeniería.
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NatureHydro
Doris Zhang
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www.naturehydro.com