La expansión de la producción frutícola de invernadero hacia regiones no tradicionales depende cada vez más de la eficiencia en el uso de los recursos y de las oportunidades climáticas. Un ensayo realizado en la región turca de Afyon/Sandıklı demuestra cómo pueden aprovecharse los lugares de gran altitud para la producción de cerezas a principios de la temporada.
Hasan Burak Macit, director de ventas y marketing del propagador turco İrgeler, explica los motivos: "Aunque la región está situada a 900 metros de altitud y es una de las zonas más frías de Turquía, la elegimos porque la cantidad de sol es prácticamente la misma que en las regiones meridionales y cuenta con una fuente de energía alternativa: el agua geotérmica". Esta combinación de alta radiación solar y energía geotérmica crea un entorno viable para el cultivo en invernadero, equilibrando la luz natural con aportaciones de calefacción controlables.
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Aprovechamiento del clima y fisiología de los cultivos
En lugar de suponer una limitación, los fríos inviernos de la región desempeñan un papel fundamental para satisfacer las necesidades de los cultivos. Las cerezas necesitan un periodo de frío bien definido para romper eficazmente el letargo. "Como hace frío en invierno, esto significa, naturalmente, que la necesidad de frío de las cerezas se satisface antes en el invernadero; entonces podemos aprovechar la ventaja de contar con agua caliente para elevar el invernadero a la temperatura deseada", señala.
Esta integración del enfriamiento natural y la calefacción controlada permite a los productores manipular el desarrollo fenológico y adelantar el momento de la cosecha.
Ensayos de compatibilidad entre portainjertos y variedades
El proyecto sigue en fase de desarrollo, con especial énfasis en las pruebas de combinaciones genéticas en condiciones de invernadero. Estamos probando diferentes portainjertos y variedades, y hemos descubierto que algunos son incompatibles. En general, sin embargo, el 90% de todas las combinaciones muestran compatibilidad, y el rendimiento está al nivel requerido". Estos resultados ponen de relieve la importancia de la selección de compatibilidad en entornos controlados, donde las desviaciones respecto de las condiciones de campo pueden influir en el rendimiento y la productividad de los injertos.
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Automatización del invernadero y consideraciones operativas
Desde un punto de vista técnico, el ensayo ha encontrado obstáculos operativos mínimos. Los principales retos han estado relacionados con la integración del sistema. "En realidad, no encontramos muchas dificultades; solo tuvimos algunos problemas con el proceso de adaptación del sistema de automatización del invernadero y su control", explica Hasan.
La automatización sigue siendo esencial para una gestión precisa del clima, especialmente en sistemas destinados a optimizar la temperatura, la humedad y el riego según las necesidades de los cultivos.
Calendario de comercialización y valor fuera de temporada
El objetivo estratégico del proyecto está estrechamente alineado con la dinámica del mercado, en particular con la prima asociada a la producción fuera de temporada. "La gente cree que si se vigilan los periodos de contraestación en el mercado actual, los productos que puedan cultivarse en esos periodos tendrán más valor en el mercado. Y así es".
La cosecha temprana obtenida en este ensayo, potencialmente uno de los primeros del hemisferio norte, ya ha despertado el interés de inversores que buscan evaluar la escalabilidad de este tipo de sistemas.
Sostenibilidad y estrategia de producción
A pesar de los prometedores resultados iniciales, el éxito a largo plazo de la producción de cerezas en invernadero depende del mantenimiento de la sostenibilidad agronómica y económica. "En esta fase, es crucial garantizar la sostenibilidad mediante la producción de cultivos en el lugar adecuado, con la infraestructura y las condiciones apropiadas, teniendo también en cuenta la fisiología de la planta", subraya.
La siguiente fase del proyecto pretende perfeccionar la programación de la producción y aumentar el rendimiento. "Nuestro objetivo para la siguiente fase de nuestro proyecto es adelantar la cosecha entre 10 y 15 días y obtener dos cosechas al año", revela.
De alcanzarse, estos objetivos representarían un avance significativo en los sistemas de producción de cerezas de invernadero, ofreciendo nuevas oportunidades para optimizar la cadena de suministro. "Como empresa, ¿por qué no combinar nuestros 70 años de experiencia con el futuro?".
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