India, el mayor importador mundial de urea, lanzó el 6 de abril de 2026 una licitación internacional por aproximadamente 2,5 millones de toneladas, en respuesta a las disrupciones en el suministro global vinculadas a la guerra en Medio Oriente. La medida llega antes de la siembra del monzón y busca asegurar la disponibilidad de cultivos como arroz, maíz y soja.
El proceso fue canalizado por Indian Potash Limited (IPL), con un esquema de compra de 1,5 millones de toneladas para la costa oeste y de 1,0 millón para la costa este, con embarques previstos antes del 14 de junio. La fecha límite para presentar ofertas es el 15 de abril, con validez hasta el 23 de abril.
El trasfondo de la licitación está vinculado al mercado energético. La producción de urea en el sur de Asia depende de gas natural licuado importado desde Medio Oriente para la fabricación de amoníaco. Según el texto, el conflicto en la región y la interrupción en el estrecho de Ormuz generaron escasez de GNL y obligaron a algunas plantas a detener sus operaciones.
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India mantiene una dependencia estructural del mercado internacional para cubrir su demanda de urea. El stock actual de fertilizantes en el país se sitúa en alrededor de 18 millones de toneladas, frente a necesidades estimadas de 39,0 millones de toneladas métricas para la temporada kharif, lo que deja una brecha de unas 21 millones de toneladas a cubrir en las próximas semanas.
La región del Golfo concentra una parte del abastecimiento indio de urea, DAP y GNL, por lo que cualquier alteración en producción o logística impacta sobre la cadena de suministro. En paralelo, el texto indica movimientos en los precios internacionales de la urea y un mercado sensible a factores geopolíticos y energéticos.
La estructura de la licitación contempla precios separados en base FOB y C&F/FO. El objetivo es cubrir parte del volumen faltante en una ventana ajustada para la campaña. El resultado dependerá de la disponibilidad del producto, de la continuidad operativa de las rutas marítimas y del costo logístico en un entorno de volatilidad.
El texto también señala que mayores costos de importación pueden trasladarse al gasto en subsidios, dado que en India la urea se comercializa a precios subsidiados. En ese marco, la licitación aborda la necesidad inmediata de abastecimiento, mientras persisten riesgos logísticos, fiscales y de origen de suministro.
Fuente: www.ainvest.com