Desde hace una semana hay ya plantas flotando en el Weerwater del Living Lab en el marco del proyecto Floating Deltas, con el que se persigue estudiar la viabilidad de cultivar en agua, con las implicaciones que esto tiene para el valor nutritivo de los cultivos, y la reacción de los consumidores ante esta forma de producción de alimentos.
Food Pioneers, uno de los socios de este consorcio, ya había apoyado anteriormente el desarrollo de un prototipo inicial de isla flotante de alimentos, en una época en la que la iniciativa la gestionaba Floating Future, empresa que quebró en 2024.
La fase actual se va a centrar en las pruebas y la evaluación. Se estudiará cómo se desarrollan los cultivos y cómo se compara su valor nutritivo con el de las hortalizas producidas con métodos convencionales.
La razón de esa investigación es que la población mundial está creciendo y, al mismo tiempo, hay una escasez cada vez mayor de terrenos en los deltas ricos en agua y en zonas urbanas densamente pobladas. Hay una necesidad cada vez mayor de contar con cadenas de suministro de alimentos sólidas. El cultivo en agua puede ofrecer oportunidades interesantes. Por ejemplo, la empresa emergente y socia del consorcio Floating Islands está estudiando su aplicación en el Caribe, donde hay una grave escasez de tierras y la seguridad alimentaria depende en gran medida de las importaciones.
El consorcio está ahora mismo buscando a alguna parte interesada en hacerse cargo de la primera cosecha en cuanto esté lista.
© Floating Deltas
Fuente: Food Pioneers