Está usted usando un software que bloquea nuestros anuncios.

Ya que publicamos noticias gratuitamente, dependemos de los ingresos de nuestros banners. Por favor, le rogamos que desactive su bloqueador de anuncios y recargue la página para poder seguir visitando esta web.
¡Gracias!

Haga clic aquí para leer la guía de cómo desactivar su bloqueador de anuncios.

App icon
FreshPublishers
Abrir en la app
ABRIR

Un experimento demuestra cómo la colaboración entre portainjerto-injerto potencia la resistencia a la sequía

Un experimento liderado por el investigador principal del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF), Dr. Guillermo Toro, en colaboración con los investigadores principales CEAF Paula Pimentel y Ariel Salvatierra, fue publicado en el artículo científico "Trade-off between hydraulic sensitivity, root hydraulic conductivity and water use efficiency in grafted Prunus under water deficit", el cuál combina portainjertos-injertos para modular la tolerancia de árboles de cerezo.

Chile hoy enfrenta una reducción de precipitaciones de entre el 55% y 75% en la zona central. Ante esta "megasequía", investigadores del CEAF han documentado cómo la interacción entre injerto y portainjerto determina la capacidad de supervivencia del árbol mediante mecanismos de hidráulica de la planta.

El científico Guillermo Toro explica que "hoy, frente a la incertidumbre de la disponibilidad de agua en los campos, además de elegir por vigor o por variedad, se debe considerar la selección de combinación específica de portainjerto–variedad que mejor sostenga la eficiencia en el uso del agua bajo déficit hídrico".

Metodología de estrés progresivo y monitoreo gravimétrico
Para identificar estas estrategias, el equipo no se limitó a observar el crecimiento, sino que sometió a diversas combinaciones de Prunus a un proceso de secado progresivo del sustrato durante 36 días hasta alcanzar el punto de marchitez permanente. La técnica clave fue el uso de la Fracción de Agua Transpirable del Suelo (FTSW), calculada mediante el pesaje diario de macetas (gravimetría) para determinar el umbral exacto en el que la tasa de transpiración normalizada comienza a decaer.

El estudio profundizó en dos técnicas de alta precisión:

  1. Conductividad hidráulica radicular: Utilizando un Medidor de Flujo de Alta Presión (HPFM), se midió la capacidad de las raíces para transportar agua. Los resultados indican que el portainjerto controla la regulación estomática a través de la resistencia hidráulica en las raíces, siendo este el factor principal que limita el flujo antes de que ocurra una falla vascular catastrófica.
  2. Análisis bioquímico de azúcares: Mediante Cromatografía Líquida de Alta Eficacia (HPLC) se descubrió que las combinaciones más tolerantes aumentan significativamente el contenido de sorbitol en hojas y raíces. Esta es una molécula producida mediante la fotosíntesis que actúa como un "escudo" osmótico, permitiendo a la planta retener agua y mantener su firmeza celular para seguir funcionando bajo estrés hídrico.

Estrategias de supervivencia: Conservadoras vs. productivas
La investigación permitió clasificar a las plantas en dos comportamientos hidráulicos: Una estrategia conservadora, identificada en combinaciones como 'Bing/Colt', donde ocurre una reducción temprana de la transpiración para ahorrar agua, lo que conlleva una menor acumulación de biomasa debido a limitaciones de carbono.

Y una estrategia productiva, observada en combinaciones como 'Lapins/Colt', que mantienen la transpiración y el crecimiento por más tiempo gracias a una mayor capacidad de captación de agua y ajustes osmóticos.

Según el experto, "este conocimiento cambia la mirada del agricultor, ya no basta con saber cuánta agua hay en el suelo, sino cómo cada árbol la absorbe, la transporta y la regula" ya que "eso significa que no todas las combinaciones deben observarse ni regarse igual, porque cada una tiene un umbral distinto de respuesta al estrés hídrico" recomendando que debe desarrollarse una visión de la agricultura más precisa "donde el riego acompaña la respuesta fisiológica del árbol".

El investigador principal de CEAF, Dr. Guillermo Toro, concluye que "este estudio muestra que no todas las combinaciones responden igual: algunas son más conservadoras y otras más productivas. En otras palabras, la decisión del futuro huerto debe basarse en fisiología y adaptación, no solo en tradición o disponibilidad comercial".

Fuente: ceaf.cl

Artículos relacionados → Ver más