Los investigadores del Inecol, J. Francisco Castillo Esparza, Damaris Desgarennes y Gloria Carrión, publicaron un artículo sobre biodiversidad y control de plagas en agroecosistemas. El enfoque plantea que algunos microorganismos benéficos participan de forma natural en la regulación de plagas y que, a partir de su estudio y selección, pueden desarrollarse bioinsumos para la agricultura sostenible.
En los agroecosistemas, plantas, animales, insectos, hongos y bacterias forman una red de interacciones que mantiene el balance poblacional. En este marco, los cultivos agrícolas están expuestos a enfermedades y ataques causados por microorganismos e insectos, pero también cuentan con un microbioma asociado que puede contribuir a la protección frente a patógenos y herbivoría. Además, existen microorganismos aliados que actúan como enemigos naturales de esos patógenos, conocidos como agentes de control biológico.
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Figura 1. Diaphorina citri infectada por un hongo entomopatógeno
Entre los microorganismos citados figuran hongos entomopatógenos de los géneros Beauveria, Metarhizium, Lecanicillium, Isaria, Cordyceps y Hirsutella. Según el texto, estos organismos causan epizootias en insectos que afectan cultivos como papa, café, cítricos, sorgo y maíz, además de plagas como mosca blanca y broca del café. También se mencionan bacterias como Streptomyces spp., Bacillus subtilis, B. thuringiensis, Pseudomonas fluorescens y P. protegens, con funciones de biocontrol y promoción del crecimiento vegetal.
El desarrollo de estos insumos incluye biofungicidas, bioinsecticidas, bionematicidas y biobactericidas, así como biofertilizantes, bioestimulantes y agentes para acondicionamiento o restauración de suelo. Antes de proponer un microorganismo como agente de control biológico, el proceso requiere evaluación en laboratorio, invernadero y campo para determinar eficacia, dosis, método de aplicación, sensibilidad, interacción con el cultivar y respuesta bajo distintas condiciones ambientales.
© InecolFigura 2. Diferentes especies de bacterias con potencial biológico
En México, el Centro Nacional de Referencia de Control Biológico ha desarrollado estrategias que incluyen búsqueda y colecta en campo, selección de cepas, producción, formulación, pruebas de seguridad biológica, evaluación de equipos de aplicación y validación en campo. Tras estas etapas, puede iniciarse el escalamiento hacia un prototipo.
El texto indica que el INECOL, a través de la Planta Piloto de Desarrollo de Agentes de Control Biológico, ha estudiado bacterias y hongos para desarrollar bioinsumos con propiedades nematicidas, fungicidas, insecticidas y bioestimulantes. También señala que continúa la búsqueda de nuevas cepas nativas para ampliar la disponibilidad de biopesticidas microbianos.
Fuente: www.inecol.mx